Quiso llevarse un televisor enorme, pero un obrero lo frenó a los metros
El intento de robo ocurrió en Capital y terminó con persecución, forcejeo y cámaras que captaron todo. El sospechoso fue detenido, atendido en el Rawson y luego recibió una condena condicional.
Lo que parecía una salida limpia terminó en un papelón para Federico Guzmán Sánchez, de 28 años. El hombre salió de una casa con un televisor LED enorme bajo el brazo y trató de irse caminando, pero un albañil que trabajaba en el techo lo vio justo a tiempo. La escena ocurrió el 28 de mayo, cerca de las 15:20, en una vivienda sobre calle Laspiur, en Capital.
Según la investigación, el trabajador advirtió que un desconocido estaba saliendo del interior de la propiedad con el aparato y le gritó para que se detuviera. El sospechoso hizo oídos sordos y siguió su marcha, pero el obrero bajó de la escalera y salió corriendo detrás de él. La persecución duró apenas unos metros, aunque alcanzó para que se armara un forcejeo breve y cargado de tensión.
Pese a la resistencia del sujeto, el albañil logró reducirlo y llevarlo otra vez hasta la vivienda, recuperando el televisor que habían intentado sustraer. Un dato que llamó la atención fue que el equipo todavía tenía conectado el cable de la antena, aunque había sido cortado para acelerar la fuga. Toda la secuencia quedó filmada por las cámaras de seguridad de una casa de enfrente, prueba clave para la causa.
Después del llamado al 911, efectivos de la Comisaría 3ª llegaron al lugar y concretaron la detención. Guzmán Sánchez fue trasladado primero al Hospital Rawson, donde recibió asistencia por algunas lesiones sufridas durante el intento de aprehensión. Más tarde quedó alojado en sede policial y a disposición del Fuero de Flagrancia.
En la audiencia de finalización, la Justicia lo condenó por robo simple en grado de tentativa a dos meses de prisión de cumplimiento condicional. Además, le impusieron reglas de conducta que deberá respetar durante dos años. El episodio dejó una postal bien sanjuanina: un robo que parecía encaminado y terminó desactivado por la rápida reacción de un trabajador que no se quedó mirando.