Marciniak, el viejo conocido que vuelve a cruzarse con la Selección en el debut
La FIFA eligió al polaco para impartir justicia en el arranque de Argentina ante Argelia. Tiene historial con la Scaloneta, pasó por finales pesadas y también quedó envuelto en una fuerte polémica política.
La Selección Argentina arrancará su camino en el Mundial 2026 este martes desde las 22, con transmisión de TyC Sports, frente a Argelia por la primera fecha del grupo J. Y del otro lado del silbato estará un nombre que a la gente de la Scaloneta le suena bastante: Szymon Marciniak. El árbitro polaco vuelve a aparecer en un partido grande de la Albiceleste, en un cruce que ya empieza con temperatura alta.
Marciniak, de 45 años, es oriundo de Ploc y tuvo una vida bien movida antes de meterse de lleno en el arbitraje. De chico pedaleaba fuerte en carreras de ciclismo y, con apenas 12 años, ya competía en circuitos de más de 100 kilómetros. A los 15 dejó la bicicleta, probó suerte como futbolista en el Wisla Plock y, tras no lograr afianzarse, en 2002 se volcó al referato. Desde ahí, su carrera fue en subida: en 2011 ingresó a la FIFA, debutó en Champions League en 2014 y también estuvo en dos Mundiales, Rusia 2018 y Qatar 2022.
En Qatar quedó marcado para siempre por la final entre Argentina y Francia, aquella noche inolvidable que terminó 3-3 en los 120 minutos y se definió por penales a favor de la Scaloneta. Pero no fue su única vez con la Albiceleste: también dirigió el duelo de cuartos ante Australia, que terminó 2-1 para los argentinos, y ya había estado en el debut de Rusia 2018, cuando el equipo nacional empató 1-1 con Islandia. En ese partido, cobró un penal para Argentina que Lionel Messi no pudo convertir.
Su nombre también quedó salpicado por una polémica fuerte. Marciniak estuvo a punto de bajarse de la final de la Champions League 2022/23 después de participar en un acto político ligado a la ultraderecha, en Katowice, durante la manifestación "Everest", organizada por Slawomir Mentzen, referente de la fuerza "Konfederacia". El episodio generó ruido por las posiciones xenófobas, homofóbicas, racistas y antisemitas asociadas a ese espacio. Ya en 2025, además, fue muy cuestionado por el Barcelona tras la semifinal de Champions en la que Inter de Italia dio vuelta la historia, con reclamos puntuales por un penal sancionado de Pau Cubarsí sobre Lautaro Martínez.