La inflación afloja y en junio podría bajar del 2%, aunque el consumo sigue en el freezer
Mayo cerró con un 2,1% y encendió expectativas para junio, pero los analistas advierten que todavía cuesta romper el piso de los dos puntos. El dato que mira Luis Caputo aparece en el IPC núcleo, mientras el bolsillo sigue sin reaccionar.
La inflación de mayo cerró en 2,1%, un registro más bajo de lo que esperaban en el mercado y que dejó una señal de alivio, aunque todavía sin motivo para festejar demasiado. En lo que va de 2026, el índice acumula 14,7% y en los últimos doce meses trepó 33,2%. Los analistas habían proyectado una suba mayor para el quinto mes del año, por lo que el dato terminó acomodándose por debajo de las previsiones.
El Índice de Precios al Consumidor volvió a marcar una desaceleración por segundo mes seguido después del pico de marzo, aunque todavía no logró quebrar el piso del 2%. En el Gobierno miran ese recorrido con optimismo y sostienen que la baja seguirá. Luis Caputo ya había anticipado que esperaba una mejora más marcada y aseguró en el Latam Economic Forum 2026: "Las expectativas del REM y del mercado están totalmente ancladas: para los próximos 12 meses se espera una inflación del 20%, sin ningún tipo de cimbronazo".
El dato que más entusiasma al equipo económico es el de la inflación núcleo, que en mayo fue de 1,9% y perforó por primera vez desde septiembre la barrera del 2%. Ese indicador, que deja afuera precios estacionales y regulados, suele ser el que mejor muestra la tendencia de fondo. En paralelo, los primeros relevamientos de junio ya dejan entrever que la inflación seguiría cediendo, aunque no todos coinciden en la velocidad de esa baja.
Desde LCG señalaron que, superado el sacudón de febrero y marzo, la inflación volvió a la "zona del 2%", empujada por el ancla cambiaria, la apertura comercial y una actividad económica muy floja. La consultora de Javier Okseniuk cree que es probable que junio vuelva a perforar ese nivel, aunque advirtió que después de julio el frente cambiario puede complicar el panorama. También puso el foco en los aumentos de tarifas y combustibles como uno de los principales riesgos para los próximos meses.
En la misma sintonía, Equilibra estima que el IPC de junio podría quedar por debajo del 2%, apoyado en que el shock de precios internacionales ya se trasladó y en que los regulados subirían menos que en mayo. C&T Asesores Económicos también detectó una leve moderación al inicio del mes, con subas más suaves en servicios regulados y un impacto menor del transporte público. Según su medición, alimentos y bebidas mostraron un ritmo más alto que al comienzo de mayo, pero más bajo que al final de ese mes, con verduras más tranquilas y carnes algo más movidas.
Del otro lado, Eco Go y Invecq marcaron que todavía hay un piso duro para bajar. Ambas firmas coinciden en que los ajustes pendientes en transporte y precios regulados siguen trabando una desinflación más rápida. De hecho, Invecq sostiene que recién en septiembre la inflación podría bajar del 2% mensual, mientras que el REM del BCRA proyecta que el índice empezaría con 1% en agosto y después seguiría aflojando de manera gradual. En criollo: la tendencia mejora, pero el bolsillo todavía no respira del todo.