Nelson Castro pasó por San Juan y dejó una fuerte advertencia sobre la crisis de liderazgo
El periodista brindó una charla en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas y puso el foco en el escenario mundial, las guerras y la necesidad de más diálogo en la política.
Nelson Castro estuvo en San Juan para ofrecer una charla organizada por Rock and Play en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas. Después del encuentro, el periodista y analista político habló con la prensa y dejó una mirada bien cruda sobre el momento que atraviesa el mundo. Dijo que hoy se vive una crisis profunda de liderazgo, con conflictos geopolíticos que no aflojan y una dificultad cada vez mayor para cerrar acuerdos.
En diálogo con Telesol, Castro apuntó que uno de los grandes problemas de la política global es la falta de dirigentes con capacidad para sentarse a conversar y construir consensos. Puso como ejemplo las guerras en Ucrania y Medio Oriente, conflictos que siguen generando coletazos económicos, sociales y políticos en distintos rincones del planeta. Según su análisis, la ausencia de liderazgos firmes y con vocación de diálogo no hace más que agrandar la incertidumbre internacional.
Además, el reconocido periodista remarcó el peso del periodismo dentro de las democracias. Sostuvo que una ciudadanía bien informada tiene más herramientas para exigir transparencia, controlar a quienes gobiernan y defender las instituciones. También advirtió que los gobiernos se meten en un terreno riesgoso cuando se alejan de lo que realmente le pasa a la gente. En ese marco, insistió en que hacen falta sistemas políticos abiertos al debate, al intercambio de ideas y a la participación ciudadana.
Para cerrar, Castro planteó que Argentina y otros países tienen por delante desafíos que obligan a fortalecer el diálogo democrático. A su entender, el rumbo pasa por construir liderazgos capaces de leer las demandas de sociedades cada vez más dinámicas, diversas y exigentes. En San Juan, su mensaje dejó una idea clara: sin acuerdos y sin escucha, la salida se hace cuesta arriba.