Cada vez hace falta más plata para no caer bajo la línea de pobreza
En mayo se frenó un poco el aumento de la canasta básica total, pero los alimentos volvieron a remar por encima del promedio y apretaron otra vez el bolsillo.
El costo de la canasta básica total subió 2% en mayo y marcó su menor aumento en ocho meses, en sintonía con la desaceleración del IPC. Pero la otra cara de la moneda fue la canasta básica alimentaria, que avanzó con más fuerza y dejó en claro que la mesa sigue cada vez más cara. Según los datos oficiales difundidos este jueves por el INDEC, una familia compuesta por dos adultos y dos chicos en edad escolar necesitó al menos $1.498.741,40 para no ser pobre. Para no caer en la indigencia, esa misma familia requirió $681.246,09.
La CBA trepó 2,4% en mayo, bastante por encima del 1,1% que había mostrado en abril, y anotó así su mayor salto en tres meses. En paralelo, la inflación general se ubicó en 2,1%, con una inflación núcleo de 1,9%. El empuje más fuerte vino de los precios estacionales, que subieron 3,5%, empujados sobre todo por las verduras. Ese movimiento terminó impactando de lleno en la categoría de alimentos y bebidas no alcohólicas, que avanzó 2,5%.
En el acumulado de 2024, la CBA ya subió 15,6%, mientras que la CBT trepó 14,5%. En ese mismo período, el IPC marcó un alza de 14,7%. Y si se mira la comparación interanual, la foto es todavía más dura: 36,2% para la CBA, 34,9% para la CBT y 33,2% para el IPC. Dicho en criollo, aunque la inflación aflojó un poco, llenar la heladera sigue saliendo cada vez más caro.