Chaleco Elio, una iniciativa sanjuanina que apunta a cuidar a los más chicos
Un proyecto ideado en San Juan propone monitorear signos vitales en lactantes para detectar a tiempo posibles riesgos y actuar antes de una urgencia.
La prevención y la detección temprana siguen siendo una prioridad para el Ministerio de Salud, que busca reforzar el cuidado de las familias sanjuaninas. En ese escenario, una idea nacida en Valle Fértil empezó a llamar la atención por su enfoque innovador. Se trata de una herramienta pensada para acompañar la salud de los bebés con más control y menos margen para la sorpresa.
El proyecto lleva por nombre "Chaleco Elio" y fue desarrollado por la médica pediatra Frida Fabris. A partir de su trabajo en el interior provincial, la profesional empezó a mirar de cerca situaciones que se repetían en la atención de lactantes. Esa experiencia la llevó a buscar una manera de detectar señales de alarma antes de que aparezca un cuadro de riesgo.
La iniciativa surgió del contacto cotidiano con familias de zonas rurales de Valle Fértil. En la atención de bebés de entre dos y cinco meses, Fabris observó episodios vinculados con ahogo, apneas, tos y otras manifestaciones que encendieron una alerta. Entonces apareció una pregunta clave: si esos cambios fisiológicos podían registrarse a tiempo, quizás se podrían evitar situaciones más graves.
Con ese punto de partida, la médica fue armando una hipótesis de trabajo junto con el intercambio permanente con las familias. La idea fue avanzar hacia un monitoreo continuo de ciertos indicadores para ganar tiempo frente a una eventual emergencia. Así nació este desarrollo, que apunta a sumar una herramienta concreta para la prevención y el cuidado infantil.
El dispositivo consiste en un chaleco multiparamétrico con sensores capaces de medir frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria y saturación de oxígeno. La meta es simple pero poderosa: contar con datos en tiempo real que permitan advertir alteraciones y activar una respuesta temprana. En criollo, estar un paso adelante cuando la salud de un bebé puede complicarse.
La propuesta cuenta con el respaldo del Hospital de Valle Fértil y se apoya en una mirada que pone el foco en la prevención, el acceso a herramientas de cuidado y el acompañamiento de las familias. Esto cobra todavía más valor en comunidades alejadas de los grandes centros urbanos, donde muchas veces cada minuto cuenta.
El nombre "Chaleco Elio" fue elegido como homenaje a un familiar de la profesional, un médico ginecoobstetra fallecido en 2025. Detrás de ese gesto también hay una carga emocional fuerte, que le da al proyecto un sentido todavía más profundo. No es solo innovación: también es memoria y compromiso.
Para seguir empujando la idea, a comienzos de febrero la Dra. Fabris se contactó con facultades de Ingeniería Biomédica de distintas universidades del país. La propuesta despertó interés en la Universidad Nacional de Córdoba y en la Universidad de Buenos Aires. Después, especialistas de la UBA detectaron coincidencias con una tecnología en desarrollo para la detección de vibraciones subsónicas.
Esa articulación permitió sumar el proyecto al Programa Activar de la UBA, pensado para impulsar innovaciones con impacto social. Tras distintas instancias de evaluación y capacitación, el Chaleco Elio quedó seleccionado para avanzar a la tercera fase, la etapa en la que se busca financiamiento para seguir creciendo. Ahora el equipo espera el arranque de esa nueva instancia, con la ilusión de que la idea llegue más lejos.
La iniciativa deja una señal clara: cuando la observación del territorio se combina con investigación y trabajo conjunto, pueden nacer soluciones valiosas. Desde San Juan, este desarrollo intenta aportar una respuesta concreta para mejorar la calidad de vida de las familias y fortalecer el sistema de salud infantil con más prevención y más cuidado.