El riesgo país se desploma y toca su piso más bajo en ocho años tras el guiño de S&P
La mejora de Standard & Poor"s sacudió a los mercados: los bonos treparon con fuerza, los ADR se dispararon y el indicador cayó hasta la zona de 450 puntos.
El riesgo país argentino se dio un sacudón fuerte este jueves y perforó la barrera de los 500 puntos básicos para ubicarse cerca de las 450 unidades. En la apertura de Wall Street llegó a tocar los 447 puntos, un nivel que no se veía desde mayo de 2018. El empujón vino de la mano de una suba marcada en los bonos soberanos, justo después de que Standard & Poor"s mejorara la nota de la deuda argentina en moneda extranjera. El dato encendió el ánimo de los inversores y cambió el clima financiero de un momento para el otro.
La reacción fue inmediata en los títulos públicos. Entre los bonos en dólares, el Global 41 (GD41) encabezó las subas con un 4,1%, seguido por el Global 35 (GD35) y el Global 38 (GD38), ambos con avances del 3,5%. También se movieron para arriba el Global 46 (+3,1%), el Global 30 (+2,2%) y el Global 29 (+1,9%). En paralelo, los ADR argentinos en Wall Street volaron hasta casi 13%, con Telecom al frente (+12,8%), seguida por BBVA (+12,2%) y Grupo Supervielle (+9,8%). En el mercado local, el S&P Merval avanzó 5,6% hasta los 3.328.785,240 puntos.
La mejora de S&P no pasó desapercibida. La agencia subió la calificación soberana de CCC+ a B- y la interpretó como una señal de mayor confianza sobre la capacidad de pago del país. En su informe, destacó el avance del ajuste fiscal, la baja de los desequilibrios macroeconómicos, la desaceleración de la inflación y la mejora de la posición financiera del Estado. "El Gobierno obtuvo mayor acceso a liquidez para hacer frente a su deuda gracias a los continuos superávits fiscales y a la reducción de los desequilibrios económicos, incluida una menor inflación", señaló la calificadora. Además, dejó la perspectiva en estable y sostuvo que el Banco Central seguiría reforzando reservas mientras la economía mantiene crecimiento y menor inflación.
El respaldo de S&P se suma al que ya había llegado semanas atrás de Fitch Ratings. Para el economista Fernando Marull, director de la consultora FMyA, esa seguidilla de mejoras le mete combustible a los bonos y ayuda a comprimir el riesgo país. "Ya van dos calificadoras que mejoran la nota y eso es positivo para darle un empujón a los bonos y para que siga bajando el riesgo país", señaló. En la misma línea, Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, remarcó que las agencias suelen llegar con demora, pero terminan validando lo que el mercado ya venía leyendo. "El proceso de baja del riesgo país va más allá de lo que diga una calificadora. Tiene que ver con la política fiscal y la mejora macroeconómica en general. Lo que hacen ahora es reconocer y validar esa mejora", sostuvo.
La caída del indicador también deja una foto fuerte de este proceso. Cuando Javier Milei asumió en diciembre de 2023, el riesgo país superaba los 1900 puntos básicos. Después empezó a bajar, aunque con sacudones, como el de septiembre de 2024, cuando pasó los 1400 puntos tras la victoria del kirchnerismo en las elecciones bonaerenses. En 2025 se movió sobre todo entre los 600 y 800 puntos, y cerró en torno a las 571 unidades. En enero de 2026 había tocado un piso de 481 puntos, pero la marca de este jueves dejó un nuevo mínimo de gestión. Ahora, el gran desafío será sostener el superávit fiscal, seguir acumulando reservas y mantener la confianza para que el alivio no dure apenas un rato.