La energía y la minería ya juegan de igual a igual con el campo en la entrada de divisas
Un informe privado marcó un giro fuerte en la economía argentina: petróleo, gas y minería aportaron tantos dólares como el agro en el arranque del año. La pelea por las divisas empieza a mostrar un país menos atado a la cosecha.
La economía argentina viene mostrando un cambio que ya no pasa desapercibido: la energía y la minería se metieron de lleno en la pelea por los dólares y, en el primer cuatrimestre del año, empardaron al campo. Según estimaciones privadas basadas en datos oficiales, ambos sectores aportaron cerca de USD 8.150 millones cada uno, algo impensado hasta hace no tanto. El informe de la consultora 1816, titulado "El futuro llegó hace rato", deja en claro que el mapa exportador argentino está empezando a moverse en serio.
De acuerdo con ese relevamiento, la producción y exportación de petróleo, gas y minería lograron una oferta neta de divisas similar a la de cereales y oleaginosas en el Mercado Libre de Cambios. La consultora remarcó que "todo el mercado esperaba hace tiempo que en algún momento la energía sea tan relevante para la balanza de pagos como el agro y lo cierto es que ese futuro ya llegó". En esa línea, explicó que la oferta neta conjunta del segmento energético y minero fue tan alta como la del complejo agroexportador durante los primeros cuatro meses del año.
Ahora bien, el modo en que se generaron esos dólares no fue exactamente el mismo. En el caso de las cerealeras, el 91% de las divisas del cuatrimestre salió de exportaciones netas. En cambio, en petróleo, gas y minería, el comercio exterior explicó el 71% de los ingresos, mientras que el 29% restante llegó, sobre todo, por la liquidación de obligaciones negociables, es decir, deuda colocada en moneda extranjera por empresas del sector. "Estos números dejan más que claro que la energía y la minería son el futuro, pero también el presente y el pasado reciente", señaló 1816.
La comparación, sin embargo, tiene un asterisco importante: no contempla los meses más fuertes para el agro, especialmente mayo y junio, cuando se concentra buena parte de la liquidación de la cosecha gruesa. Por eso, el cuadro del primer cuatrimestre es apenas una foto parcial del año. Aun así, ese flujo de dólares ya tuvo impacto en el frente cambiario y permitió que el Banco Central se acercara a la meta de USD 10.000 millones fijada para 2026 a comienzos de junio.
El análisis también pone la lupa sobre YPF y el efecto que tuvo la fuerte suba de sus acciones en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES. Según el informe, la posición del FGS en la petrolera estatal llegó esta semana a USD 1.736 millones, frente a menos de USD 100 millones al momento de la asunción de Milei. Esa mejora bursátil refuerza el peso de la energía dentro de los activos estratégicos del Estado y también en la capacidad de financiamiento del sistema previsional.
En el Gobierno ya hablan de un cambio de época en la estacionalidad del mercado cambiario. El ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular del BCRA, Santiago Bausili, vienen sosteniendo que la Argentina empieza a depender menos del clásico "trimestre de oro" del campo y más de un esquema donde la energía y, más adelante, la minería repartan mejor el ingreso de divisas durante todo el año. Si esa tendencia se consolida, el país podría empezar a ver un flujo de dólares más parejo y una matriz exportadora bastante menos atada a la cosecha.