Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/84792
Crédito al límite

Se disparó la mora en las cadenas de electro: ya roza el 50% y prende todas las alarmas

Los datos del Banco Central muestran un deterioro fuerte en los pagos de cuotas para comprar electrodomésticos. Frávega, Cetrogar, On City y otras firmas ya sienten el golpe del consumo frenado.

Se disparó la mora en las cadenas de electro: ya roza el 50% y prende todas las alarmas

Los números oficiales del Banco Central muestran una postal preocupante: la morosidad en las financiaciones para comprar electrodomésticos saltó del 14,8% al 48,2% en apenas un año. El avance fue tan brusco que dejó al sector comercial contra las cuerdas, con cuotas cada vez más difíciles de sostener para miles de familias. El golpe se siente de lleno en las cadenas que venden a crédito y que vienen viendo cómo se les cae la cobranza mes a mes.

El problema arrancó con más fuerza cuando subieron las tasas de interés, desde mediados de 2025, y todavía no encontró alivio. Las cadenas comerciales prestan a costos mucho más altos que los bancos, con un CFT que va de 243,6% anual a 305,7% anual, y préstamos personales que pueden llegar hasta el 1.082% anual. Sí, una cifra que parece de otro planeta y que, en la práctica, deja a muchos clientes sin margen para llegar al día. En varios casos, además, esas empresas ya ni siquiera publican esos valores en sus sitios web y sólo aparecen en los registros del BCRA.

La radiografía es clara y bastante dura. En los bancos, la mora de las familias se ubicó en 12,0% en abril, pero en las empresas de venta de artículos para el hogar trepó al 48,2%. Dentro de ese universo, Coppel marcó 60,6%, Cetrogar53,7%, Frávega53,5%, On City52,2% y Carsa (Musimundo)51,2%. Son niveles que recuerdan a los peores momentos de la pandemia y que dejan en evidencia el sacudón que atraviesa el consumo argentino.

El panorama también expone un sistema de financiamiento que viene tensionado desde varios frentes. Estas compañías se sostienen, en gran parte, con fideicomisos financieros y obligaciones negociables, mientras que el vínculo con los bancos explica apenas el 16% de su fondeo. Pero más allá de la ingeniería financiera, la realidad de fondo es otra: familias con ingresos apretados, cuotas imposibles y un mercado donde casi 7 de cada 10 clientes, en los casos más graves, ya no logran cumplir. El crédito, que antes empujaba ventas, hoy parece haber puesto el freno de mano.

El propio Banco Central también advirtió que la irregularidad pega más fuerte entre los deudores que sólo operan con firmas no bancarias, como fintech y comercios. Allí la mora llega al 36,1%, bastante por encima del 23,7% que registran quienes además tienen deudas con bancos. En criollo: las empresas no financieras están llegando a los sectores más golpeados del bolsillo, justo los que hoy tienen menos chances de ponerse al día. Y así, entre tasas altísimas y consumo planchado, el negocio de vender en cuotas quedó en un terreno cada vez más resbaladizo.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias