La obra privada y pública no afloja la caída y ya preocupa al sector
Desde Camarco advirtieron que la actividad viene muy golpeada, con obras frenadas, pagos demorados y miles de puestos perdidos. Piden reglas claras y más inversión para no seguir hundiendo al rubro.
El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, pintó un panorama bien complicado para las empresas del sector. Dijo que atraviesan "un momento muy duro" por la fuerte baja de la actividad, con obras demoradas o directamente paralizadas y, encima, con trabajos ya hechos que todavía no fueron pagados. En criollo, el rubro viene sintiendo el golpe de lleno y la preocupación crece de punta a punta del país.
Weiss remarcó que esta situación mete presión sobre el funcionamiento de las compañías y, sobre todo, sobre el empleo. Según señaló, en los últimos dos años se perdieron más de 90 mil puestos de trabajo, un número que pega fuerte en miles de familias. También advirtió que la crisis no solo afecta a la obra pública, sino que alcanza a las inversiones productivas, a los nuevos desarrollos inmobiliarios y a las obras impulsadas por el sector privado.
De todos modos, el titular de Camarco destacó que la construcción mostró resiliencia, capacidad técnica y voluntad de aportar soluciones en medio del sacudón. Aun así, insistió en que hace falta discutir en serio cómo financiar la infraestructura que necesita la Argentina. Valoró los avances del Gobierno en el orden macroeconómico, pero aclaró que "este esfuerzo no alcanza si no se complementa con inversiones productivas que generen empleo".
Weiss también señaló que hay mayor interés en los esquemas de concesión con participación pública y privada, siempre que existan mecanismos innovadores y reglas claras. Pero advirtió que el nivel de inversión en obras de infraestructura sigue siendo insuficiente y que el deterioro de rutas, redes de transporte, sistemas energéticos y viviendas frena el desarrollo y le resta competitividad al país. Por eso, insistió en que hacen falta reglas estables, contratos que se respeten, financiamiento y una mirada de largo plazo. "No falta capacidad, si no que falta previsibilidad, planificación y una visión a largo plazo", resumió.
En el cierre, el dirigente recordó que la Camarco cumple 90 años como actor federal y representativo del sector, y señaló que la idea es tender puentes de confianza, diálogo y cooperación. Para Weiss, el mensaje es claro: sin inversión en infraestructura, ningún país puede crecer ni sostener su desarrollo. Y en ese punto, el reclamo del sector suena cada vez más fuerte.