Los gobernadores peronistas aliados le acercan a Milei una jugada para 2027
La idea incluye candidaturas únicas para las gobernaciones y una lista libertaria colgada para cargos locales. La Casa Rosada ya le echó el ojo a la propuesta, que podría reordenar varias provincias.
Mientras el ruido del Mundial 2026 tapa buena parte del debate público, en la política ya se empieza a mover la ficha grande de 2027. En ese clima, los gobernadores peronistas aliados a Javier Milei pusieron sobre la mesa una propuesta electoral que busca blindar sus provincias y, al mismo tiempo, darle aire al Gobierno en el Congreso. La jugada es clara: un solo candidato a gobernador en cada distrito, sin rival directo de La Libertad Avanza, pero con una lista libertaria para cargos provinciales pegada a la boleta del PJ.
El esquema ya está siendo mirado de cerca por Karina Milei y Eduardo "Lule" Menem, aunque por ahora sólo sería viable para legisladores provinciales. A nivel nacional, la boleta única papel complica cualquier armado de colectoras como las de antes. La propuesta se habló en una cena reservada el martes por la noche en Ciudad de Buenos Aires, después del encuentro público en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), donde también estuvo el ministro del Interior, Diego Santilli.
Al día siguiente, Osvaldo Jaldo se reunió con Santilli y Lule Menem en Casa Rosada. Lo mismo hizo Alberto Weretilneck. Todo esto llega después de varios gestos de apoyo de los mandatarios aliados al oficialismo en el Congreso, con votos clave para la Ley Bases, la reforma laboral, el Presupuesto 2026, el pago a los holdouts y hasta los pliegos judiciales enviados por el Gobierno al Senado. Ahora, la pelota quedó del lado de Karina Milei, que sería la encargada de dar la bendición final a este armado.
En un calendario que tendrá elecciones desdobladas en la mayoría de las provincias, los aliados peronistas le acercan a Milei una ventaja nada menor: llegar sin tropiezos provinciales antes de la presidencial de octubre. A cambio, pedirían no tener un competidor directo de La Libertad Avanza en sus distritos. Quedan afuera de esta ingeniería territorios como Córdoba, Santa Fe y Mendoza, donde ya rige la boleta única a nivel provincial y una colectora separada no tendría margen para funcionar.
La paradoja es fuerte: esta oferta de los gobernadores aliados del PJ termina acercándose bastante a la estrategia que había pensado Santiago Caputo, que buscaba despejar el camino en las provincias a cambio de un respaldo sólido en el Congreso de la Nación. En otras palabras, gobernabilidad para el Presidente a cambio de dejarles servida la reelección a los mandatarios locales. En la Casa Rosada, incluso, no descartan que Karina Milei y Santiago Caputo terminen encontrando un punto de acuerdo dentro del llamado triángulo de hierro.
En varias provincias ya se siente el llamado voto cruzado: el elector acompaña a Milei en la boleta nacional, pero en su territorio elige al peronismo. Eso se ve con nitidez en Tucumán, Catamarca y Salta, donde la economía mezcla energía, minería y agro, y el mapa político se vuelve mucho más complejo. Como admitió un senador al tanto de las conversaciones, "No nos podemos hacer los talibanes". Y enseguida remató: "Milei tiene un techo y no va a mejorar".
Sin el respaldo de esos aliados, el oficialismo no llega con los votos para empujar varias iniciativas que esperan después del Mundial. Entre ellas aparecen cambios en el régimen de lobby, la ley de ludopatía, modificaciones al etiquetado frontal y un nuevo esquema de promoción de inversiones conocido como Súper RIGI. Pero la pulseada más sensible sigue siendo la reforma electoral y la intención de la Casa Rosada de borrar las PASO. Por ahora, en el Gobierno se conformarían con que las primarias nacionales sean optativas para cada fuerza, con la mira puesta en dividir el voto peronista en medio de la interna entre Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner.
Claro que Milei también tiene su propia interna abierta. En el PRO de Mauricio Macri no ven con buenos ojos eliminar las PASO, sobre todo porque no descartan usar ese mecanismo para disputar la candidatura presidencial. En ese escenario podría aparecer el propio Macri o incluso Patricia Bullrich. La negociación, entonces, sigue abierta y con varias piezas en movimiento.