Sebastián Estevanez cambió los estudios por la obra y hoy vive otra vida
Lejos de las novelas que lo hicieron famoso, el actor contó en qué está enfocado ahora y cómo atravesó el difícil momento de dejar la televisión después de años de éxitos. En medio, volvió a sonar la chance de un regreso de Dulce Amor.
Sebastián Estevanez fue durante años una de las caras más queridas de la tele argentina y quedó grabado en la memoria del público por Dulce Amor, la novela que compartió con Carina Zampini. Pero el actor decidió pegar un volantazo y correrse del mundo de las cámaras. Hoy, su rutina está mucho más ligada a la construcción y al desarrollo de proyectos inmobiliarios, bien lejos de los pasillos de los estudios.
En una entrevista reciente, contó que encontró otra pasión coordinando obras y siguiendo de cerca cada detalle. "No soy arquitecto ni ingeniero, pero me encanta todo lo relacionado con llevar adelante un proyecto", explicó sin vueltas. Desde Tigre, donde vive con su esposa, la modelo Ivana Saccani, y sus hijos Francesca, Benicio, Valentino y Faustino, se ocupa de organizar proveedores, albañiles, pintores, plomeros y techistas. Una agenda movida, de esas que no dan respiro.
El alejamiento de la actuación no fue un trámite simple. El propio Estevanez reconoció que dejar ese ritmo le costó bastante y que tuvo que buscar ayuda para acomodarse a esta nueva etapa. "Para mí fue un duelo. Tuve que hacer terapia", confesó. También remarcó que durante más de veinte años su vida giró alrededor de grabaciones largas y jornadas intensas, aunque admitió que necesitaba más tiempo para disfrutar a su familia. "Me iba muy bien, tenía mucho trabajo y amaba lo que hacía, pero también quería disfrutar más tiempo con mi familia", señaló.
Mientras tanto, la ilusión por una vuelta de Dulce Amor sigue dando vueltas entre los fanáticos. Consultado por esa posibilidad, el actor largó una broma y dejó la puerta entreabierta: "Dependemos de Carina, le voy a tirar el fardo". De todos modos, aclaró que hubo charlas con Telefe impulsadas por su hermano Diego Estevanez, aunque el proyecto todavía no avanzó. Hoy, con otra vida y otra dinámica, asegura que su amor por la actuación sigue intacto: "Mi pasión sigue estando. Simplemente cambié de rumbo".