El Gobierno acercó una suba del 24,3% para las universidades, pero la charla se trabó
La negociación venía encaminada con mejoras salariales y fondos extra, pero se frenó cuando la Nación pidió dar de baja una demanda judicial por financiamiento. Por ahora, sigue todo en suspenso.
La reunión de este lunes dejó una sensación rara en el mundo universitario: hubo avances, sí, pero no alcanzaron para cerrar nada. En la mesa estuvieron Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, y rectores del Consejo Interuniversitario Nacional, en un intento por bajar la tensión que viene creciendo desde la Marcha Federal Universitaria. El Gobierno llevó una propuesta de recomposición salarial del 24,3%, pensada para compensar pérdidas acumuladas entre 2024, 2025 y los primeros meses de 2026. Pero cuando parecía que el acuerdo estaba al alcance de la mano, apareció el punto que trabó todo.
La oferta oficial incluía pagar un 21,3% en junio y otro 3% en octubre, además de armar una comisión técnica para revisar lo adeudado de 2024 y encarar paritarias trimestrales. También se sumaban mejoras para las becas Manuel Belgrano, con un aumento del 50%, un ajuste del 20% en los gastos de funcionamiento de las universidades y una partida extra de 50 mil millones de pesos para los hospitales universitarios. En el ámbito académico miraban con expectativa esos números, porque el ahogo presupuestario viene pegando fuerte y cada peso cuenta.
El problema, sin embargo, apareció cuando la Nación pidió que las universidades retiraran la demanda judicial vinculada a la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso. Esa norma contempla actualizaciones para salarios y becas según la inflación, y según lo que se planteó en la negociación, su aplicación demandaría cerca de 2,5 billones de pesos. Para el Ejecutivo, esa cifra no cierra con el objetivo de sostener el superávit fiscal, y ahí se plantó. Mientras tanto, las casas de estudio siguen esperando una convocatoria para discutir cómo se repartirán más de 79 mil millones de pesos destinados a hospitales universitarios, un tema que también viene generando preocupación por el impacto en la atención médica.
Así, aunque hubo un acercamiento en varios puntos, la discusión quedó en el aire y sin resolución. Del lado universitario consideraron que la propuesta era razonable, pero la condición sobre la causa judicial terminó enfriando todo. Por ahora, el conflicto sigue abierto y la comunidad académica vuelve a quedar a la espera de una señal concreta de Casa Rosada.