La familia de Ambrosio corre contra el reloj para juntar $6.000.000 y salvarlo
Una infección cerebral complicó gravemente la salud de Ambrosio Valentín Mercado, de 85 años, y sus hijos buscan reunir de urgencia el dinero que falta para una cirugía clave programada para este lunes.
La familia de Ambrosio Valentín Mercado está viviendo horas de enorme tensión. A sus 85 años, el sanjuanino atraviesa un cuadro delicado y sus seres queridos salieron a buscar, contra reloj, el dinero que necesitan para que pueda ser operado este lunes. La intervención es compleja y, sin esa chance, la enfermedad seguiría avanzando sin freno.
Todo se desencadenó en pocas semanas. Según relató su hija, María Eugenia Mercado, al principio aparecieron señales que parecían menores, como confusiones, momentos en los que quedaba desconectado y un dolor que no cedía en el pecho. "Lo notaba raro, a veces me respondía algo que no tenía nada que ver con lo que le preguntaba. O se quedaba mirando fijo y parecía que no me escuchaba", recordó con angustia.
Después de distintos estudios, los médicos detectaron una grave infección en el cerebro que empezó a afectar su movilidad. Hoy, Ambrosio ya no puede mover ni sentir buena parte del lado izquierdo de su cuerpo. Hace más de 10 días que permanece internado en el Sanatorio Cimyn, y los especialistas advirtieron que la única salida posible es una cirugía de alta complejidad. "Si no se opera, esto va a seguir avanzando. Ya no será solamente una pierna o un brazo. Poco a poco perderá toda su movilidad. No existe un tratamiento alternativo para su caso", explicó su hija.
La decisión no fue nada fácil. La operación tiene riesgos importantes por la edad del paciente y porque todavía no saben con qué se van a encontrar al ingresar al cerebro. "Es una cirugía muy jugada. Los médicos nos dicen que saben que hay una infección, pero no saben con qué más pueden encontrarse. Aun así, es nuestra única oportunidad", contó María Eugenia, dejando en claro el peso de esta definición.
La historia de Ambrosio viene marcada por otras batallas durísimas. A lo largo de su vida superó un cáncer de estómago y hoy mantiene controlado un cáncer de próstata con tratamiento médico. Siempre fue un hombre activo, laburador y con una fuerza admirable para salir adelante. "Uno piensa que si pudo superar tantas cosas, también puede salir de esta. Ganas tiene, voluntad le sobra. Pero también sabemos que tiene 85 años y que la operación es muy delicada", reconoció su hija.
El problema ahora es económico. Aunque la obra social cubre la cirugía y la internación, la familia debe hacerse cargo de los anestesistas, un gasto que ronda los $6.000.000 y que tiene que estar cubierto antes de la intervención. "La obra social después reintegra una parte, pero ese trámite demora. Nosotros necesitamos el dinero ahora. No podemos esperar", explicó María Eugenia. Por eso, hijos, nietos, sobrinos y amigos pusieron en marcha rifas, publicaciones en redes y distintas colaboraciones para llegar a tiempo. Con la operación fijada para este lunes a las 10 de la mañana, la esperanza sigue intacta. "Sabemos que es una apuesta difícil, pero no queremos quedarnos con la duda de no haber hecho todo lo posible. Si no me la juego, tampoco quiero verlo sufrir. Por eso seguimos luchando para darle esta oportunidad", cerró.