Cinco mujeres declararon en Cámara Gesell y el juicio por Gustavo De la Fuente entró en una etapa clave
La causa federal por presunta trata sumó testimonios sensibles en San Juan. La fiscalía insiste en un esquema de control y la defensa sostiene que había consentimiento.
El juicio federal contra el abogado sanjuanino Gustavo De la Fuente y el comerciante colombiano Jhon Sebastián Quevedo Medina tuvo este jueves una jornada pesada y decisiva. Cinco mujeres prestaron declaración mediante Cámara Gesell, una herramienta pensada para resguardar a las personas que pasan por este tipo de procesos. La causa investiga una presunta red de explotación sexual que, según la acusación, funcionaba bajo la apariencia de una agencia de contenido para adultos. El nombre que aparece en el expediente es "Belle Argentina".
De acuerdo con la fiscalía, allí habrían captado a decenas de mujeres en una situación de vulnerabilidad económica, con un esquema que no se limitaba a producir material erótico. En las audiencias aparecieron referencias a controles de dinero, pago de alquileres, manejo de horarios y descuentos de gastos que, para la acusación, marcaban una dinámica de sometimiento. También se supo que varias de las jóvenes llegaron en plena pandemia, empujadas por la necesidad de conseguir trabajo. Ese dato, en San Juan, no pasó desapercibido y le suma más peso a un expediente que viene sacudiendo fuerte.
La defensa, en cambio, busca instalar otra lectura del caso. Sostiene que las mujeres sabían perfectamente de qué se trataba la actividad y que podían irse cuando quisieran. Incluso, algunas frases surgidas durante las declaraciones fueron usadas para reforzar esa postura. Pero especialistas que siguen el debate remarcaron algo clave: en contextos de dependencia y necesidad, muchas víctimas de trata no logran verse a sí mismas como tales. El proceso seguirá en los próximos días en el Tribunal Oral Federal de San Juan, con la expectativa puesta en nuevas definiciones.