Le dieron prisión efectiva al motochorro que robó un celular, escapó y terminó chocando en plena fuga
Sebastián Andrés Giménez aceptó su responsabilidad en un juicio abreviado y recibió ocho meses de condena. El asalto, la persecución y el choque dejaron al descubierto un caso que sacudió a Rivadavia.
La Justicia resolvió condenar a Sebastián Andrés Giménez, de 28 años, a ocho meses de prisión efectiva por un robo violento ocurrido en Rivadavia. La causa se cerró mediante un juicio abreviado, instancia en la que el acusado admitió el hecho que se le atribuía. Desde Flagrancia confirmaron que se trató de robo simple. Además, se declaró su reincidencia y quedó firme la prisión preventiva, por lo que seguirá cumpliendo la pena tras las rejas.
El episodio pasó el 25 de mayo de 2026, a la noche, frente a un kiosco ubicado sobre callejón Ullum, casi en la esquina de Boulevard Perón, en el ingreso al Barrio Rivadavia Norte. Según la investigación, la víctima estaba en la vía pública cuando fue sorprendida por Giménez, que bajó de una moto, le arrebató el celular y salió disparando junto a un cómplice que lo esperaba a pocos metros. La maniobra duró poco, pero alcanzó para desatar una persecución por varias calles del barrio.
En ese raid intervino personal de la Motorizada III y de la Comisaría 23ra, que salió detrás de los sospechosos hasta acorralarlos. La fuga terminó de la peor manera para ellos cuando chocaron contra una moto manejada por un repartidor de Pedidos Ya, hecho que permitió la detención del acusado. Las cámaras de seguridad del kiosco y las imágenes del sistema de monitoreo del 911 fueron claves para identificarlo y sostener la acusación. Con esta resolución, el expediente quedó cerrado judicialmente, mientras el cómplice todavía sigue sin aparecer.