Una exalumna sacó a la luz cómo funcionaban las clases del supuesto docente acusado de estafa
En el debate contra Daniel Algarilla, una testigo del Hospital Marcial Quiroga contó detalles que comprometen al imputado y describió prácticas en la morgue sin controles adecuados.
El juicio oral contra Daniel Algarilla sumó este miércoles un testimonio que metió más presión sobre su situación judicial. En la segunda jornada del debate, una trabajadora del Hospital Marcial Quiroga contó cómo llegó a la propuesta educativa del acusado y ratificó varias de las irregularidades que ya estaban sobre la mesa. La declaración dejó al descubierto un esquema que, según la causa, habría engañado a decenas de personas con una carrera sin aval oficial. El clima en la sala fue tenso y cada detalle fue seguido con atención.
La testigo, Isabel García, enfermera asistente de hemología desde hace diez años en el nosocomio, explicó que conoció la oferta por redes sociales y después fue a consultar en persona por las publicaciones del instituto Eleva. Según relató ante el tribunal, Algarilla "era muy convincente" y prometía una supuesta tecnicatura con respaldo universitario y salida laboral en el sector público y privado. También sostuvo que el acusado se presentaba como creador y principal referente de la carrera, y que incluso decía que no hacía falta tener el secundario completo para anotarse. "Solo hacía falta ganas y esfuerzo", recordó la mujer sobre lo que les decía el imputado.
Con el correr del cursado, sin embargo, empezaron a aparecer las inconsistencias. García señaló que la currícula original nunca se respetó y que las clases eran dadas por el propio Algarilla, por sus hijas o por alumnos avanzados. Además, contó que después de una actividad en Angaco les avisaron que dejarían de cursar en Eleva para pasar a la Lomoteca 2001, un local que pertenecería a familiares del acusado. Más tarde, las actividades siguieron en un comercio de Galería Rivadavia y los pagos dejaron de ir al instituto para transferirse directo a una cuenta de Mercado Pago a nombre de Centro de Capacitación Algarilla.
Uno de los tramos más delicados de su declaración estuvo vinculado a las prácticas en la morgue del Hospital Marcial Quiroga. La testigo afirmó que esas actividades se hacían cuando Algarilla estaba de guardia y después de que terminaran los alumnos de la Universidad Católica de Cuyo, por lo general entre las 19 y las 22. También dijo que no había protocolos de seguridad adecuados y que "solo usábamos guantes". Según su relato, nunca recibieron advertencias sobre riesgos biológicos y tuvieron contacto directo con cadáveres durante las prácticas, un dato que encendió todavía más las alarmas en el juicio.
La investigación apunta a una presunta estafa contra decenas de personas mediante el ofrecimiento de una carrera que jamás habría tenido reconocimiento oficial dentro del sistema educativo provincial. Incluso, de acuerdo con lo que trascendió en la audiencia, algunos estudiantes llegaron a recibir certificados en 2025 con una titulación distinta a la que habían empezado a cursar. El expediente sigue sumando elementos y la causa promete más capítulos fuertes en los próximos días.