Aumentan la ayuda y los operativos para personas sin techo en San Juan
Con el invierno encima, el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano reforzó la atención en los hogares Teresa de Calcuta y Papa Francisco, donde se suman controles de salud, abrigo y capacitación laboral.
Con la entrada de las bajas temperaturas, el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano puso el pie en el acelerador para asistir a personas en situación de calle y a familias vulnerables en la provincia. La movida incluye controles médicos, vacunación, acompañamiento social y talleres de oficio en los hogares de contención. La idea es clara: que nadie quede a la intemperie cuando el frío aprieta de verdad.
El ministro Carlos Platero contó en diálogo con Radio Mil20 que tanto el hogar Teresa de Calcuta como el Papa Francisco están abiertos las 24 horas durante las olas de frío polar. "Siempre nos preparamos cuando empiezan a llegar el invierno y las temperaturas bajas", señaló, al remarcar que ya arrancaron los operativos sanitarios típicos de esta época. En el hogar Teresa de Calcuta pasaron 27 personas por controles médicos, mientras que en el Papa Francisco fueron 33.
Durante esas jornadas se hicieron estudios vinculados a enfermedades de transmisión sexual, tuberculosis y hepatitis, además de actualizar el calendario de vacunación. También se realizaron controles nutricionales y evaluaciones físicas. "Hicimos control de talla y peso para ver en qué condiciones se encontraban las personas que asisten permanentemente a estos hogares", explicó Platero, con foco en el seguimiento integral de cada caso.
El funcionario también destacó la entrega de abrigo y ropa nueva para quienes llegan con lo puesto y muchas veces en condiciones muy precarias. "Muchas veces vemos personas con un calzado distinto en cada pie o ropa muy deteriorada. Entonces decidimos entregarles zapatillas, camperas y ropa interior nueva para que puedan estar mejor y recuperar autoestima", dijo. Además, remarcó que reciben higiene, una ducha con agua caliente y comida caliente, junto con el trabajo de nutricionistas para sostener una alimentación adecuada en estos días tan duros.
Otro de los ejes pasa por la capacitación laboral, con el objetivo de que quienes pasan por estos espacios puedan encontrar una salida concreta. Platero puso como ejemplo a un joven que vivió casi un año en uno de los hogares, aprendió herrería y soldadura, recibió herramientas y hoy ya alquila y trabaja por su cuenta. "Aprendió el oficio, se le entregaron herramientas y hoy pudo alquilar. Ya no pernocta en el hogar porque está trabajando y saliendo adelante", relató.
De todos modos, reconoció que el trabajo diario no siempre es sencillo, sobre todo con personas que arrastran consumos problemáticos o no aceptan las reglas de convivencia. "Hay personas que prefieren quedarse en la calle porque no quieren dejar el consumo. En los hogares no pueden ingresar con sustancias y se realizan controles en el ingreso", explicó. Hoy hay cerca de 60 personas alojadas y la capacidad total es para 80. Quienes necesiten avisar sobre una persona en situación de calle o pedir asistencia pueden acercarse a la Dirección de Emergencia y Políticas Alimentarias, en el primer piso del Centro Cívico, donde profesionales reciben cada caso y buscan una respuesta.