River prepara una limpieza fuerte para el segundo semestre
La caída ante Belgrano no cambió el libreto, pero sí apuró decisiones en Núñez. Hay varios nombres en la vidriera, entre futbolistas con poco rodaje y otros que podrían ser vendidos.
La derrota frente a Belgrano en la final del Apertura dejó bronca, claro, pero no alteró de fondo el plan que ya tenían en River para la segunda mitad del año. En Núñez entienden que la lista de jugadores que pueden salir, igual que la de posibles refuerzos, ya estaba bastante marcada antes de lo que pasó en Córdoba. Tanto la dirigencia como Eduardo Coudet sostienen que un solo partido no iba a cambiar una reestructuración que viene cocinándose hace rato.
Con un primer semestre flojo y bastante movido, el Millonario se encamina a una renovación importante. En el borrador interno aparecen al menos siete nombres con chances concretas de irse, ya sea por falta de minutos, bajo rendimiento o porque el club escuche ofertas que puedan dejar dinero fresco. Los apuntados son Paulo Díaz, Lautaro Rivero, Fabricio Bustos, Kevin Castaño, Juan Fernando Quintero, Ian Subiabre y Maximiliano Salas.
El caso que más ruido hace es el de Juanfer. Hace unos días, su representante ya había dejado abierta la puerta a una salida, aunque sin afirmarlo de manera tajante, cuando dijo que "después de la Copa del Mundo veremos; los jugadores de este estilo quieren ser felices jugando. Donde él sea feliz, allí será". Ahora, después de la caída en Córdoba y con pocos minutos en cancha, su nombre quedó todavía más instalado entre los que podrían cambiar de rumbo. En la tribuna, además, no cayó nada bien que apenas ingresara unos minutos.
Las situaciones de Ian Subiabre y Lautaro Rivero tienen otro trasfondo: son juveniles con proyección y pueden convertirse en una venta importante para el club. Ambos ya sumaron rodaje en Primera, aunque sus rendimientos fueron de mayor a menor en el último tramo. En el caso de Rivero, encima, volvió a quedar en el centro de las críticas por la mano que terminó en penal para el empate de Belgrano, algo parecido a lo que le había pasado en el Superclásico.
Después aparecen los futbolistas que hace tiempo perdieron terreno: Paulo Díaz, Fabricio Bustos, Kevin Castaño y Maximiliano Salas. Ya no son prioridad para Coudet, ni en el cierre del ciclo de Marcelo Gallardo ni en esta nueva etapa. En River saben que, con la proyección que imaginan para la segunda parte de 2026, varios de ellos evaluarán propuestas para salir. Los dos últimos llegaron por 14 y 9 millones de dólares, así que la idea mínima es recuperar parte de esa inversión, aunque hoy parezca difícil que aparezcan ofertas cercanas a esas cifras. Igual, en Núñez van a intentar hacer caja como sea.
Además de estos casos, también hay juveniles que podrían irse a préstamo para sumar minutos. De todos modos, en el club saben que el mercado siempre termina mandando la última palabra. Las intenciones están, pero el futuro de cada uno se definirá también según quién aparezca con una propuesta concreta sobre la mesa.