Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/83191
La pelea que se viene

Uñac empieza a sonar para 2027, pero el PJ todavía no ordena su propio caos

Gustavo Córdoba analizó el mapa interno del peronismo y marcó que el exgobernador sanjuanino tiene margen, aunque el escenario nacional sigue empantanado y lleno de tensiones.

Uñac empieza a sonar para 2027, pero el PJ todavía no ordena su propio caos

La carrera hacia 2027 ya empezó a asomar en la política nacional y uno de los nombres que volvió a circular con fuerza es el de Sergio Uñac, exgobernador de San Juan. En ese marco, el consultor Gustavo Córdoba puso la lupa sobre el peronismo y dejó una lectura bien cruda: el sanjuanino tiene algunas cartas a favor, pero el camino está lleno de obstáculos. Según su mirada, el problema no pasa solo por los candidatos, sino por un espacio que todavía no termina de acomodarse después del golpe que recibió en los últimos años.

Durante una entrevista en Conversatorio por La Mil 20, el director de Zuban Córdoba & Asociados habló de una especie de fiebre electoral que, para él, no condice con lo que vive la gente todos los días. "No se enojen conmigo, pero la Argentina tiene una enfermedad letal en términos políticos: ansiedad electoral", lanzó. Y fue más allá: sostuvo que mientras los dirigentes ya mueven fichas pensando en el próximo turno presidencial, la mayoría de los argentinos está enfocada en llegar a fin de mes, pagar deudas y zafar como puede de la situación económica.

En esa misma línea, Córdoba remarcó que todavía falta muchísimo para que haya una competencia real. "Falta un año y medio. ¿Ustedes se dan cuenta lo que representa un año y medio en Argentina para una candidatura presidencial? Son tres semanas de ciencia ficción", graficó. La frase cayó como un balde de agua fría sobre la discusión que ya empezó a armarse dentro del PJ, donde también aparecen nombres como Axel Kicillof y Eduardo "Wado" de Pedro. Para el analista, hoy todo eso es apenas una foto borrosa de lo que podría pasar más adelante.

Al meterse de lleno con Uñac, Córdoba reconoció que su principal problema es el nivel de desconocimiento fuera de San Juan. "Realmente es muy desconocido, eso no es ninguna novedad", dijo sin vueltas. Pero enseguida aclaró que, en la política actual, no tener demasiado pasado nacional puede jugar a favor. Según explicó, hoy pesan más los dirigentes con demasiada historia encima que aquellos que todavía no cargan con tantos costos. En ese sentido, planteó que el exmandatario sanjuanino podría encajar en una lógica que el peronismo ya usó otras veces: armar liderazgos desde el interior del país.

Ahí fue cuando Córdoba tiró una comparación llamativa, aunque aclaró que no estaba igualando trayectorias ni estilos personales. Habló de Carlos Menem y Néstor Kirchner como ejemplos de dirigentes que, desde lugares alejados del centro tradicional del poder, terminaron llegando a la presidencia. "Cuando el peronismo propuso a Menem o a Kirchner, puso figuras que no tenían la centralidad bonaerense o porteña. Uñac tiene ese perfil de dirigente del interior que el tiempo puede ir mostrando", sostuvo. Para él, ese origen provincial puede ser una fortaleza, siempre y cuando el contexto acompañe.

Ahora bien, el consultor no se hizo el distraído con la interna. Al contrario, fue tajante al describir el clima dentro del peronismo nacional. "El ecosistema del peronismo nacional es complicado y ahí Uñac debería remar en dulce de leche", graficó, con una frase que dejó claro que la cosa no será sencilla. Además, advirtió que el espacio sigue sin resolver una discusión de fondo sobre identidad, rumbo y propuesta política. Para Córdoba, el problema no es solo quién encabeza, sino qué peronismo quiere volver a ofrecerse como alternativa.

En otro tramo, fue duro con el balance que dejó la gestión de Alberto Fernández. A su entender, la sociedad todavía no le perdonó al peronismo ese paso por el poder. "La sociedad argentina todavía no le levantó el aplazo al peronismo por lo que fue el gobierno de Alberto Fernández", afirmó. También señaló que no hubo una autocrítica convincente ni un reconocimiento claro de errores. "El peronismo tampoco produjo un mea culpa. No dijo claramente en qué se equivocó o qué cosas no volvería a hacer", remarcó. Para Córdoba, mientras no aparezca esa revisión, será muy difícil construir una unidad sólida de cara a lo que viene.

Sobre el cierre, dejó otra advertencia que no pasó inadvertida: dentro del peronismo hay demasiadas tribus dispersas y todavía no se ve una síntesis real. "Hay tantas tribus peronistas distribuidas a lo largo y ancho del país que es muy difícil ver hoy una verdadera construcción de unidad", analizó. También puso sobre la mesa el peso de Cristina Fernández de Kirchner, a quien definió como una figura con capacidad de ordenar, pero también de generar rechazo. Y abrió una posibilidad que puede hacer ruido: si el PJ se encierra en una candidatura puramente kirchnerista, podría surgir una alternativa desde las provincias. En ese tablero, la figura de Sergio Uñac queda apenas como una posibilidad en construcción, todavía lejos de despegar, pero ya metida en la conversación grande.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias