Una futura médica actuó al instante en un colectivo y evitó una desgracia
María Sol Naranjo asistió a un hombre mayor que se descompensó en la línea 242. Su reacción fue clave para frenar una situación que pudo terminar muy mal y generó una ola de reconocimiento.
Un viaje cualquiera por la línea 242 de la Red Tulum terminó convertido en una escena de pura tensión, con nervios, susto y una muestra enorme de humanidad. En medio del desconcierto general y de un hombre mayor que había perdido el conocimiento, una joven estudiante de Medicina dio un paso al frente y resolvió el momento con una calma que sorprendió a todos. El episodio, que ya había sido difundido por Telesol Diario el 14 de mayo, dejó en claro que a veces una reacción a tiempo hace toda la diferencia.
La protagonista fue María Sol Naranjo, alumna de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Católica de Cuyo, que viajaba como cualquier pasajera cuando advirtió que un hombre comenzaba a descompensarse cerca de calle Urquiza. En pocos segundos, el clima dentro del colectivo cambió por completo y el miedo se instaló entre los presentes. Mientras varios no sabían qué hacer, ella se abrió paso entre los asientos y empezó a asistirlo de inmediato, aplicando sus conocimientos con firmeza y serenidad.
Según contaron testigos, la joven realizó una primera evaluación, contuvo al paciente y pidió colaboración para despejar el espacio y poder trabajar mejor. También coordinó con el chofer el traslado urgente hacia una sala sanitaria cercana al Hipódromo, con el objetivo de que recibiera atención cuanto antes. Durante todo el trayecto no se despegó del hombre, lo controló de manera constante y siguió de cerca su evolución hasta que llegaron al centro de salud, donde quedó bajo observación médica.
La escena impactó fuerte entre quienes iban en la unidad, que no dudaron en destacar la preparación, la sensibilidad y la rapidez con la que actuó la estudiante sanjuanina. Por ese motivo, el último domingo la propia Facultad de Ciencias Médicas de la UCCuyo publicó un mensaje para reconocer su accionar. "Celebramos su vocación, su capacidad de respuesta bajo presión y el reflejo fiel de la formación que brindamos: médicos y médicas preparados para cuidar a las personas donde más se los necesita", expresaron desde la institución.
Más allá de la bata blanca o de un título en camino, lo que quedó flotando después de ese viaje fue algo mucho más profundo: la certeza de que hay personas que, aun en medio del caos, eligen cuidar al otro sin dudarlo. Y en San Juan, una historia así no pasa desapercibida.