Una fractura terminó en amputación y la Justicia condenó al hospital a pagar una suma enorme
Miriam Fanny Ideme Sánchez ingresó al Perrupato por una lesión en 2011 y salió marcada para siempre por una infección intrahospitalaria. La sentencia responsabilizó al centro de salud y fijó una indemnización que supera los $214 millones.
Lo que empezó como una atención médica por una fractura terminó en una historia durísima para Miriam Fanny Ideme Sánchez. La mujer había ingresado en 2011 al hospital Perrupato, en Mendoza, tras un accidente vial y, con el correr de los días, su cuadro se complicó de una manera dramática. Años después, la Justicia concluyó que una infección contraída durante la internación le cambió la vida por completo.
La paciente, que era exenfermera y tenía 49 años en ese momento, llegó al centro de salud con fracturas de tibia y peroné, además de una lesión grave en el pie derecho. Primero le hicieron una cirugía para estabilizar la zona, pero apenas pasaron tres días aparecieron signos de infección en la herida. El cuadro no aflojó y obligó a otra intervención. Más tarde, los estudios confirmaron la presencia de la bacteria Staphylococcus warneri, asociada a una infección severa que derivó en osteomielitis.
La recuperación nunca llegó y la situación fue empeorando con el paso de los meses. Hubo tratamientos, controles y nuevos estudios, pero finalmente los médicos tuvieron que amputarle la pierna derecha por debajo de la rodilla. La pericia judicial determinó que sufrió una incapacidad parcial, permanente y definitiva del 75,5%, con un impacto brutal en su vida diaria y laboral. En otras palabras, una secuela imposible de minimizar.
La demanda apuntó contra el hospital y el Estado provincial. Desde la defensa intentaron correrse del caso y sostuvieron que la paciente podría haber ingresado ya con la bacteria, pero ese argumento no prosperó. El tribunal rechazó esa versión y responsabilizó al nosocomio por no haber evitado la infección ni demostrar que el origen fuera ajeno a la internación. En el fallo, el juez Jorge Andrés Corradini fue claro al señalar que el hospital no logró probar que la osteomielitis no estuviera ligada a la atención recibida.
Quince años después de aquel episodio, la Justicia ordenó al hospital Perrupato pagar más de $214 millones, más intereses y costas. Se trata de una de las indemnizaciones más fuertes dictadas en Mendoza por un caso de mala praxis e infección intrahospitalaria, y vuelve a poner bajo la lupa un drama que dejó consecuencias irreversibles.