La Justicia le dio domiciliaria al ruso acusado de liderar una secta en Bariloche
Konstantin Rudnev dejará la cárcel federal de Rawson y seguirá el proceso en una casa de San Vicente. La medida llega con fuertes restricciones y en medio de una causa que generó revuelo en la Patagonia.
La Justicia resolvió otorgarle prisión domiciliaria a Konstantin Rudnev, el hombre señalado como líder de la llamada "secta rusa" investigada en Bariloche. El acusado, que está bajo la lupa por presunta trata de personas y manipulación coercitiva, dejará la cárcel federal de Rawson después de que se rechazara el planteo de la fiscalía para que siguiera detenido. La decisión fue firmada por el juez federal Gustavo Zapata. Ahora deberá cumplir el proceso en una vivienda de San Vicente, lejos de la ciudad rionegrina donde explotó el caso.
Rudnev, ciudadano ruso de 59 años, estaba alojado desde marzo de 2025 en la Unidad Penitenciaria Federal Nº6 de Chubut. Pese al beneficio, no tendrá margen para moverse libremente: deberá pagar una caución de 30 millones de pesos, usar tobillera electrónica y no podrá tener ningún contacto con la presunta víctima de la causa. La Justicia fue clara en ese punto y le marcó condiciones bien estrictas para que no se escape ni un paso de control.
El expediente tomó peso por el pasado del imputado y por la dimensión internacional del personaje. Nacido en Siberia en 1967, Rudnev fundó a fines de los años 80 la secta "Ashram Shambala", donde se presentaba como un iluminado llegado de la estrella Sirio. Según la investigación, usaba discursos filosóficos y prácticas de trance para dominar a sus seguidores, tanto en lo psicológico como en lo físico. En Rusia fue condenado en 2013 a 11 años de prisión por abuso sexual y por quitarles los bienes a integrantes de la organización. En la Argentina, la pesquisa sigue abierta y busca determinar hasta dónde llegaron sus maniobras y si hubo otras personas involucradas.
La detención de Rudnev había ocurrido en marzo del año pasado en San Carlos de Bariloche, cuando presuntamente intentaba escapar hacia Brasil. Desde entonces, el caso no dejó de sumar tensión, versiones y un fuerte impacto en la región. Con esta nueva resolución, el acusado seguirá el proceso fuera de la cárcel, pero bajo una vigilancia muy firme y con la causa todavía en plena marcha.