La Justicia dejó intacta la absolución del estilista sanjuanino acusado de abuso
El Tribunal de Impugnación rechazó el planteo de Fiscalía y ratificó la sentencia que había desvinculado a David Arturo Mariño de las acusaciones por abuso sexual agravado y corrupción de menores.
El Tribunal de Impugnación de San Juan cerró la puerta a cualquier cambio y dejó firme la absolución de David Arturo Mariño, el estilista sanjuanino de 73 años que había llegado a juicio por una causa sensible y de alto impacto público. La decisión confirma el fallo dictado tras el debate oral realizado en 2025, que ya lo había desligado de responsabilidad penal. Con esta resolución, se cayó la chance de revertir aquella sentencia.
La medida fue tomada por los jueces Martín Heredia Zaldo, Silvina Rosso de Balanza y Benedicto Correa, quienes rechazaron el recurso impulsado por el Ministerio Público Fiscal. Según el criterio del tribunal, la apelación no logró mostrar arbitrariedad ni fallas graves en la valoración de la prueba hecha durante el juicio. En otras palabras, los magistrados entendieron que no había motivos suficientes para dar vuelta lo resuelto en primera instancia.
Mariño había sido llevado a debate acusado de abusar sexualmente de un menor de 12 años que estaba en proceso de adopción. Después de varias audiencias durante el año pasado, el tribunal de origen decidió absolverlo y también levantó la prisión preventiva domiciliaria que pesaba sobre él. En el análisis de Impugnación, se remarcó que esa instancia no está para volver a juzgar todo desde cero ni para reemplazar a quienes escucharon a testigos, peritos y demás pruebas de manera directa.
Además, en el fallo se señalaron contradicciones en algunos testimonios y observaciones sobre la solidez de ciertos elementos incorporados al expediente. Para los jueces, esos puntos ya habían sido considerados correctamente en la sentencia original. La fiscal Andrea Insegna, de la UFI ANIVI, había pedido que la absolución se diera vuelta y que Mariño fuera condenado por abuso sexual agravado y corrupción de menores. Sin embargo, el tribunal también advirtió que en la audiencia de revisión aparecieron argumentos que no habían sido incluidos como corresponde en la apelación inicial. Así, y tras una causa que tuvo mucha repercusión desde el primer día, la absolución quedó definitivamente firme.