El mate pierde terreno: el consumo interno tocó un mínimo en cinco años
La yerba mate sintió fuerte la caída del poder de compra y las ventas en el país se achicaron. Afuera, en cambio, las exportaciones crecieron y le dieron algo de aire al sector.
El consumo de yerba mate en Argentina llegó en febrero de 2026 a su nivel más bajo de los últimos cinco años. Según informó el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), ese mes se despacharon 19,2 millones de kilos al mercado interno, una baja del 9% frente al mismo período del año anterior. La caída no aparece como un hecho aislado, sino como parte de una tendencia que viene golpeando de lleno al bolsillo de las familias.
Entre julio de 2025 y febrero de 2026, el consumo interno acumuló un retroceso del 7,3%, al pasar de 182,4 millones de kilos a 169,1 millones. Y en el primer bimestre del año, los hogares argentinos compraron 40,6 millones de kilos, cuando en el mismo tramo de 2025 habían adquirido 43,1 millones. En apenas dos meses, la diferencia fue de 2,5 millones de kilos. Especialistas del sector explicaron que "la inflación acumulada y el aumento de precios en góndola obligaron a muchos hogares a reducir compras o elegir paquetes más pequeños."
El clásico mate, símbolo de la mesa argentina, quedó de lleno en el medio de la crisis de poder adquisitivo que atraviesa el país en 2026. Mientras el consumo local se achica, el frente externo mostró otro panorama. En enero de 2026, las exportaciones de yerba mate crecieron un 46,6% interanual y superaron los 3,5 millones de kilos enviados al exterior. Esa demanda internacional funcionó como un alivio para un sector que ve cómo se le enfría el mercado de acá.
El cuadro general tampoco es alentador para las economías regionales. Un informe de la Confederación Intercooperativa Agropecuario (Coninagro) señaló que nueve actividades están en peligro, seis en estancamiento y cuatro con chances de crecer. La yerba mate encabeza la lista de las más comprometidas. La entidad remarcó que los precios "no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados". Y agregó que esa combinación derivó en recuperaciones largas y en serias dificultades para sostener mejoras en el tiempo.