San Juan salió a defender la universidad y los docentes marcaron la bronca por los sueldos
La marcha universitaria reunió a cientos de personas frente al Rectorado de la UNSJ. Entre carteles y reclamos, los docentes apuntaron a los salarios, el presupuesto y el impacto en los estudiantes.
La tarde de este martes arrancó movida en San Juan con una fuerte convocatoria en apoyo a la marcha universitaria que se replicó en todo el país. Desde las inmediaciones del Rectorado de la Universidad Nacional de San Juan, una multitud se fue sumando para expresar su rechazo a las medidas del Gobierno Nacional de Javier Milei. Hubo docentes, estudiantes, familias y gente ligada al mundo universitario, todos con el mismo mensaje: la situación está cada vez más pesada.
El reclamo principal apuntó al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, a la falta de cumplimiento de fallos judiciales que ordenaron aplicar de inmediato los artículos 5 y 6 de la norma y a la caída del presupuesto para el sector. También se remarcó la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, un golpe que, según los manifestantes, ya se siente en cada aula y en cada carrera. La bronca fue clara y el clima, bien cargado.
Un docente de la Escuela Industrial, en diálogo con TELESOL, describió sin vueltas su presente. "Me estoy por jubilar y mi sueldo está en un 40% menos. Mis compañeros que recién inician corren mucho riesgo", expresó. Después agregó: "Yo supero el millón y medio, pero tengo compañeros que no llegan a la canasta básica". Sus palabras dejaron al descubierto una realidad que, según contó, atraviesa a buena parte del plantel.
Otra docente de la misma institución contó que, aun teniendo la máxima carga horaria, apenas llega al millón de pesos. "Debo salir a buscar más horas para tener el mismo nivel de vida que tenía antes", señaló. También advirtió que muchos educadores están dejando el ámbito universitario para irse al sector provincial o privado. En la misma línea, una investigadora explicó: "Yo trabajo en el gabinete de investigación de la Facultad de Arquitectura, tengo 20 horas cátedra a la semana y cobro $480.000".
La profesional fue tajante al describir el panorama. "Más allá de la complejidad de nuestros sueldos que no alcanza, es la estructura de la universidad que cada vez somos menos y es más difícil sostenerlo", lamentó. Luego remarcó: "Tengo el cupo completo, trabajo 30 horas en el Estado y 20 para la Universidad. Esto va cuesta arriba". Del lado estudiantil, también hubo preocupación por la incertidumbre que viven quienes cursan sin saber si estarán dadas las condiciones para sostener su formación.
Otro de los manifestantes fue directo: "Hoy los estudiantes atraviesan una situación de alta vulnerabilidad, porque están estudiando en las aulas pero sin saber si se va a garantizar las condiciones para que se desplieguen académicamente en la universidad. Por eso estamos luchando para que se aplique la Ley de Financiamiento Universitario". A su vez, destacó que, pese al ajuste, los docentes siguen sosteniendo la calidad educativa con esfuerzo diario. Una egresada reciente también se acercó a la movilización y, aunque reconoció que los paros complicaron los últimos años, respaldó la protesta. "Creo que este año será más complicado, más paros, no siento que se resuelva en el corto plazo. Espero que sí. Tenía mucho miedo de no recibirme, por los tiempos. Espero que muchos compañeros tengan la oportunidad que tuve yo", cerró.