Una muerte en Ullum volvió a exponer el peligro de las instalaciones eléctricas precarias
La caída fatal de César Fernando Vedia reavivó la preocupación por las conexiones clandestinas y los tableros viejos. Un electricista advirtió que muchas casas siguen expuestas a una descarga mortal por falta de protección básica.
La muerte de César Fernando Vedia en Ullum volvió a dejar en evidencia un problema que en muchos hogares se mira de reojo hasta que pasa una desgracia: las instalaciones eléctricas en mal estado y las conexiones hechas a las apuradas. El hombre falleció este lunes tras recibir una descarga mientras intentaba arreglar una máquina de cortar fiambre marca Panini, que se usaba en un kiosco familiar montado dentro de su casa, en el Asentamiento Villa del Lago. El caso generó conmoción y encendió otra vez las alertas sobre lo que puede pasar cuando la electricidad no está bien protegida.
En diálogo con Radio Mil20, el electricista Fernando Cano explicó que el mayor riesgo de las conexiones clandestinas es que trabajan directamente desde la línea de la calle, sin resguardo alguno. "No hay ningún interruptor ni salvaguarda. Mucha gente cree que colocando una térmica es suficiente, pero están totalmente equivocados", señaló. Según remarcó, el dispositivo clave para evitar una tragedia es el disyuntor diferencial, porque corta la corriente en el acto cuando detecta una descarga. "Es el aparato que nos salva la vida. Cuando una persona recibe una descarga, el disyuntor actúa tan rápido que casi ni se nota", sostuvo.
El especialista también advirtió que muchas viviendas antiguas siguen funcionando con tableros obsoletos y sin la protección adecuada. Incluso afirmó que las térmicas deberían renovarse cada tres años para asegurar un funcionamiento correcto. "El problema es que muchas familias no pueden afrontar el costo de cambiar el tablero eléctrico completo", indicó. De acuerdo con su explicación, poner en condiciones térmicas y reorganizar una instalación puede salir entre 150 mil y 200 mil pesos de mano de obra, a lo que después hay que sumar materiales por un valor parecido.
Además, Cano advirtió sobre las ampliaciones y conexiones nuevas que no se declaran ante Energía San Juan ni se hacen con un electricista matriculado. También remarcó que hoy las casas consumen mucho más por la cantidad de electrodomésticos y artefactos que se usan todos los días, lo que obliga a tener cables de mayor capacidad y sistemas más modernos. Mientras tanto, la investigación por la muerte de Vedia sigue su curso para establecer con precisión cómo ocurrió la descarga fatal.