San Martín vive al límite: muy cerca del Reducido y también del descenso
El Verdinegro no levanta cabeza y la tabla lo tiene contra las cuerdas. Entre dudas futbolísticas y una agenda pesada, se juega mucho en pocos días.
En la Primera Nacional no hay lugar para relajarse, y San Martín lo está pagando caro. El equipo sanjuanino pasó, en apenas un par de fechas, de ilusionarse con meterse en la pelea grande a empezar a mirar con preocupación la zona baja. La realidad es durísima: hoy está a dos puntos del Reducido y también a dos del descenso.
El empate ante Patronato en Concepción dejó más inquietud que alivio. El Verdinegro volvió a mostrar una versión floja, con pocas ideas y bastante fragilidad en momentos clave. Desde las tribunas volvió el murmullo, ese que aparece rápido cuando el equipo no responde. Por ahora no hay definiciones sobre el interinato de Schiapparelli, pero las dudas ya empezaron a instalarse.
Los números también aprietan fuerte. San Martín suma apenas 14 puntos en 12 partidos, una campaña que no se condice con las expectativas con las que arrancó el torneo. Mientras el líder, Gimnasia y Esgrima de Jujuy, está a nueve unidades, el Verdinegro sigue sin encontrar regularidad ni señales firmes para creer que puede descontar terreno. La tabla, por ahora, le habla en dos direcciones al mismo tiempo.
Encima, el calendario no da respiro. Este miércoles, desde las 16.15 en la cancha de Temperley, enfrentará a Platense por los 32avos de final de la Copa Argentina. El viaje a Buenos Aires suma desgaste, presión y poco margen para recuperar aire. Después, el domingo, visitará a Almagro, un rival directo que también pelea en el fondo y está en zona de descenso.
Y como si eso fuera poco, el plantel seguirá en Buenos Aires sin volver a San Juan entre partido y partido. Recién después tendrá otra parada brava: el clásico cuyano ante Deportivo Maipú, en Concepción. Tres compromisos en pocos días, tres exámenes pesados y una sola urgencia: encontrar rápido un rumbo antes de que la temporada se vuelva todavía más cuesta arriba.