La ANMAT frenó la venta de siete productos de limpieza e higiene importados
El organismo detectó fallas en registros, etiquetas y datos de fabricación, y ordenó sacar del mercado artículos que se vendían sin autorización en Argentina.
La ANMAT decidió frenar de lleno la comercialización, la publicidad y la distribución de varios productos importados de limpieza e higiene personal que estaban dando vueltas en el país sin el respaldo sanitario correspondiente. La medida quedó oficializada este lunes a través de la disposición 2638/2026, publicada en el Boletín Oficial, y alcanza a todos los lotes de siete artículos detectados tanto en locales físicos como en plataformas de venta online.
Según informó el organismo, esos productos no estaban inscriptos ante la autoridad sanitaria y tampoco mostraban datos clave sobre los establecimientos encargados de elaborarlos, fraccionarlos o importarlos. La pesquisa nació a partir de controles y monitoreos del Servicio de Domisanitarios y del Departamento de Domisanitarios, Cosméticos y Productos de Higiene Personal, que dependen de la Dirección de Evaluación y Gestión de Monitoreo de Productos para la Salud. Todo se activó después de consultas por la legitimidad de artículos promocionados en sitios de comercio electrónico.
Tras las inspecciones, la ANMAT comprobó que varios de esos productos tenían etiquetas en inglés y no cumplían con los datos obligatorios que exige la normativa vigente. Entre los alcanzados por la prohibición figuran sprays limpiadores y desinfectantes para máquinas de afeitar de las marcas JBL Professional, BaByliss PRO, Wahl Blade Ice y Saloon Plus. También quedaron incluidos limpiadores y kits para cocinas vitrocerámicas de la marca WEIMAN.
El organismo fue claro: sin registros ni habilitaciones no se puede verificar cómo fueron fabricados esos productos, cuál es su composición ni si realmente son seguros para el consumidor. Además, recordó que todos los domisanitarios que se venden en la Argentina deben contar con registros sanitarios tanto de los establecimientos involucrados como de los artículos ofrecidos al público. En paralelo, la ANMAT giró los enlaces detectados en internet al área encargada de controlar la publicidad de productos bajo vigilancia sanitaria, con el objetivo de hacer caer esas publicaciones.
La disposición también fue comunicada a las autoridades sanitarias provinciales, al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y a distintas áreas del Ministerio de Economía, entre ellas la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial. Con esta movida, el organismo buscó cortar de raíz la circulación de mercadería que, según advirtió, no ofrecía garantías mínimas para estar en góndolas ni en tiendas online.