El único argentino del MV Hondius contó cómo se desató la pesadilla sanitaria en alta mar
Carlos Ferello relató desde Tenerife el duro giro que pegó su viaje soñado, marcado por un brote de hantavirus y una repatriación que se estira más de lo previsto.
Carlos Ferello, ingeniero jubilado y único argentino a bordo del MV Hondius, habló después de llegar a Tenerife y no escondió su bronca: dijo que todo terminó siendo "una desgracia". El hombre había salido desde Ushuaia con la ilusión de recorrer rutas remotas, pero el plan se dio vuelta por completo cuando apareció un brote de hantavirus. Lo que iba a ser una travesía turística terminó convertido en una odisea sanitaria con escala internacional. Ferello contó que el viaje, que debía durar treinta y pico de días, se estirará al menos 15 días más de lo previsto.
Según su testimonio, todo empezó con un matrimonio neerlandés que presentó síntomas cuando navegaban rumbo a Tristán da Cunha. "Cuando comunica el capitán que el hombre murió, no se sospechaba nada; eran personas de edad, se lo trató como una infección", recordó en diálogo con TN. La situación se agravó después en Santa Elena, donde la esposa del fallecido fue evacuada hacia Johannesburgo y murió poco después. A partir de allí se confirmaron los casos de hantavirus que también alcanzaron al médico del barco y a un guía, aunque ambos lograron recuperarse tras ser desembarcados en Sudáfrica.
Pese a la gravedad del cuadro, Ferello aseguró que a bordo no se vivió una escena de pánico generalizado. Explicó que, como viajaba solo, comía, desayunaba y caminaba por su cuenta, con poco contacto con el resto de los pasajeros. También destacó el trabajo de la Cancillería argentina y del embajador, a quienes calificó de espectaculares por el seguimiento permanente junto con el Ministerio de Salud y los consulados. Finalmente, eligió volver a Países Bajos junto a otros 26 pasajeros, donde deberán cumplir protocolos sanitarios en un hotel, con análisis de sangre y controles durante 15 días. "Es un viaje inolvidable", cerró con una ironía que dice mucho de lo que vivió.