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Debate caliente en Economía

Sugieren mover fondos de la ANSES para empujar créditos, viviendas y pymes

Martín Redrado y Miguel Kiguel pusieron sobre la mesa usar parte del FGS para darle aire a la construcción, las hipotecas y el financiamiento productivo. En el Gobierno miran opciones para acelerar la recuperación sin desordenar las cuentas.

Sugieren mover fondos de la ANSES para empujar créditos, viviendas y pymes

En las últimas jornadas, varios economistas empezaron a marcarle al Gobierno caminos para reactivar la economía y una de las ideas que más ruido hizo fue tocar parte de los fondos del Fondo de Garantía y Sustentabilidad (FGS) de la ANSES. Entre los nombres que empujan esa línea aparecen Martín Redrado y Miguel Kiguel, dos voces pesadas que volvieron a poner el foco en el crédito. La apuesta, dicen, es mover recursos para que la rueda arranque de una vez.

Redrado sostuvo en LN+ que hay un stock cercano a los 70.000 millones de dólares y que habría que ponerlo en movimiento con una mirada creativa, incluso con apoyo de organismos internacionales, para apuntalar a la construcción. Según su diagnóstico, el problema de fondo es que la Argentina no tiene un sistema financiero capaz de sostener créditos de largo plazo. Por eso planteó que la clase media quedó afuera del acceso a la vivienda y que hoy casi no existen préstamos en pesos a 20 o 30 años.

En esa misma línea, el ex titular del BCRA propuso que el FGS no solo sirva para hipotecas, sino también para aliviar la mochila de las pymes y bajar la morosidad con reglas claras. Kiguel, por su parte, habló de reorientar esos recursos hacia el financiamiento productivo, con la construcción como motor principal. Incluso deslizó que el Gobierno podría usar el FGS sin generar déficit fiscal, a través de mecanismos como la compra de carteras hipotecarias o el apoyo directo a proyectos privados.

El propio Kiguel explicó que el FGS podría actuar como un comprador de hipotecas emitidas por los bancos, lo que facilitaría que se desarrolle el crédito inmobiliario. También mencionó la posibilidad de financiar obra pública junto con las provincias y de redirigir parte de esos fondos hacia las pymes. En el Gobierno, mientras tanto, admiten que están evaluando alternativas para ver qué tipo de financiamiento puede otorgarse y cómo hacerlo sin romper el esquema actual.

En paralelo, Redrado sumó otra idea: crear un régimen especial para la construcción, parecido al RIGI, pero enfocado en ese sector. Lo llamó RICO, un Régimen de Incentivo para la Construcción, con la idea de mejorar la ecuación de los desarrollos. Según explicó, hoy quien va a construir paga el IVA antes de empezar a recuperar la inversión, algo que a su entender frena proyectos y complica a desarrolladoras y particulares.

El debate no es menor porque el DNU 1039/2024 cambió fuerte el marco del FGS y le quitó la posibilidad de otorgar préstamos directos. Desde entonces, el fondo quedó más limitado para financiar hipotecas, beneficiarios y programas como los que en otros tiempos alcanzaron a jubilados y estudiantes. Hoy, con unos 70.000 millones de dólares bajo administración, el Gobierno analiza si parte de ese capital puede volver a jugar en la economía real. La discusión está abierta y promete seguir dando tela para cortar.

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