San Juan sigue sin registrar hantavirus y refuerzan la prevención
Aunque el ratón colilargo puede aparecer en zonas cordilleranas, en la provincia no hay casos confirmados y Salud insiste con los cuidados para bajar riesgos.
En medio del aumento de casos de hantavirus en el país, las provincias salieron a reforzar la prevención y San Juan, por ahora, respira aliviada: no registra contagios. Según los datos oficiales, en lo que va del año se reportaron 101 casos en zonas endémicas como Buenos Aires, Salta y Chubut, con 32 fallecidos. Por eso, desde la cartera sanitaria provincial remarcaron que la vigilancia sigue activa y que no hay que bajar la guardia.
La presencia del ratón colilargo se da sobre todo en áreas o departamentos cordilleranos, desde San Juan hasta Tierra del Fuego, pero eso no significa que haya circulación del virus en la provincia. De hecho, Salud aclaró que no existe registro de casos locales y que San Juan continúa como "libre de casos de hantavirus", aunque bajo seguimiento permanente. El dato trae tranquilidad, pero también obliga a mantener los cuidados de siempre, sobre todo en zonas rurales, galpones y espacios cerrados.
El hantavirus es una enfermedad viral aguda y grave causada por el virus Hanta. Se transmite principalmente por inhalación, cuando se respiran partículas contaminadas con saliva, heces u orina de roedores infectados; también por contacto directo con esos animales o sus secreciones, y por mordeduras. Los síntomas suelen arrancar como una gripe fuerte: fiebre, dolores musculares, escalofríos, dolor de cabeza, náuseas y vómitos. En algunos casos aparecen dolor abdominal, diarrea y, con el correr de los días, dificultad para respirar, que puede derivar en el síndrome cardiopulmonar por hantavirus, una complicación seria que requiere atención urgente.
El tratamiento no es específico, por lo que los pacientes deben ser asistidos en hospitales y, de ser necesario, en terapia intensiva con apoyo respiratorio mecánico. La prevención, en cambio, está al alcance de todos: evitar el contacto con roedores y sus secreciones, impedir que entren a las viviendas, tapar orificios en puertas, paredes y cañerías, limpiar con agua y lavandina, y mantener leña, huertas y malezas lejos de la casa. También recomiendan ventilar al menos 30 minutos antes de entrar a lugares cerrados, humedecer el piso antes de barrer y, al acampar, no dormir sobre el suelo ni cerca de basurales.
Si aparece un roedor vivo, la indicación es no tocarlo ni golpearlo: hay que usar tramperas o veneno para roedores y consultar al municipio por control de plagas. Si el animal está muerto, se debe rociar con lavandina junto con todo lo que haya estado en contacto, esperar al menos 30 minutos y retirarlo con guantes para enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o quemarlo. El ratón colilargo, de nombre científico Oligorizomis Longicadatus, mide unos 9 centímetros, tiene la cola más larga que el cuerpo y hábitos nocturnos; vive en matorrales y en la periferia de los bosques, especialmente en el norte del país, la Patagonia y algunas zonas de Buenos Aires.