Se enfría la actividad y las panaderías sanjuaninas achican la semana laboral
La baja del consumo pegó fuerte en el rubro y ya obliga a muchas panaderías a recortar turnos para aguantar. En el medio, crece la preocupación por los ingresos y aparecen cierres en los locales más chicos.
El sacudón económico también se siente en las panaderías de San Juan, donde la venta de panificados cayó cerca de un 45% y el panorama viene cada vez más pesado. Para no largar personal a la calle, muchos comercios están recortando días y horas de trabajo. Así, la rutina de los panaderos cambió de golpe y en varios casos ya sólo entran dos o tres veces por semana.
Desde el gremio del sector, su secretario general, Jorge Bustos, explicó que la raíz del problema está en la pérdida del poder de compra. La gente compra lo justo y necesario, muy lejos de aquellos días en los que se llevaba más de un kilo de pan por jornada. A eso se suma el aumento de los costos de producción, sobre todo en insumos, lo que mete más presión sobre los precios y complica todavía más la cuenta final.
El golpe más duro lo sienten los trabajadores, porque menos horas en el horno también significan menos plata en el bolsillo. Frente a esa realidad, no son pocos los que salen a buscar changas o se arreglan con panificados caseros para estirar la semana. En algunos casos, especialmente en pequeños emprendimientos y pymes, la situación ya terminó en cierres y pérdida de puestos de trabajo. El sector queda así en una cuerda floja, tratando de sostenerse como puede mientras el consumo sigue en baja.