San Juan volvió a decir presente y cosechó podios en la Champa Ultra Race
La dura carrera de montaña en Córdoba dejó muy buenas noticias para varios representantes sanjuaninos, que se metieron entre los mejores en distintas distancias.
La Champa Ultra Race volvió a poner a prueba a los corredores más fuertes del trail running en San Javier, Córdoba, con un recorrido bravo, técnico y cargado de desniveles. La cita, que tiene como gran desafío los senderos del Cerro Champaquí, reunió distancias de 60K, 42K, 30K, 24K, 16K y 10K, en un marco de montaña que no da respiro. Y como ya es costumbre, San Juan estuvo bien representado por una numerosa delegación que volvió a mostrar nivel y presencia en una de las pruebas más tradicionales del país.
En los 60K, Verónica Wittke firmó otra actuación de peso y terminó en el tercer puesto, apenas detrás de Estefanía Oviedo y Mariela Vigliocco. En la misma distancia, María Emilia Pintor se ubicó 14ª en la general y fue sexta en la categoría 30 a 39 años. Entre los varones, Franco Oro volvió a dejar su huella con un cuarto lugar en la general y el primer puesto en la categoría 40 a 49 años. También completaron la prueba Daniel Treu, 18° en la general y 7° en su categoría, y Darío Daroni, que finalizó 76° en la general y 37° en la misma franja etaria.
En los 42K, el cordobés radicado en San Juan, Brian Palacios, fue el más rápido y se quedó con la victoria en la rama maratón. A su vez, Facundo Nuñer tuvo un regreso muy sólido a la competencia y terminó cuarto en la general, además de ser segundo en la categoría 30 a 39 años. En la rama femenina, María Belén Sánchez Ruiz volvió a subirse al podio con un segundo puesto, detrás de María Paula Galíndez, y además se quedó con el triunfo en la categoría 18 a 29 años. En los 30K, Juan Esteban Las Peñas fue quinto en la general y obtuvo el segundo lugar en la categoría 40 a 49 años. En los 24K, Noelia Martín volvió al trail, su terreno de siempre, y cerró su participación en el puesto 76 de la categoría 40 a 49 años.
Así, varios sanjuaninos dejaron su marca en una carrera durísima, donde cada llegada a meta tiene sabor a hazaña. Algunos se volvieron con podios y otros con buenas posiciones, pero todos regresaron con esa mezcla de cansancio, orgullo y montaña en la piel. Y claro, con la medalla finisher bien guardada, como recuerdo de una aventura que no se olvida fácil.