Joaquín está cada vez peor y su mamá volvió a pedir ayuda para llegar a la cirugía
El adolescente atraviesa un cuadro delicado con convulsiones y sangrados. La familia busca reunir fondos para estudios clave y una operación que podría darle una oportunidad.
La situación de Joaquín volvió a encender todas las alarmas. Tras años de pelea contra una enfermedad que no le dio respiro, su estado empeoró en los últimos días y su mamá salió otra vez a pedir ayuda con urgencia. El adolescente tiene epilepsia refractaria desde bebé y hoy pasa por un momento muy delicado. Las crisis ya no aparecen de vez en cuando: se repiten incluso mientras duerme.
Según contó su madre, las últimas jornadas fueron durísimas. Convulsiones frecuentes y hemorragias nasales constantes forman parte de un cuadro que no logra estabilizarse. "Cada día es una lucha", dijo, con la voz cargada de agotamiento, al describir noches sin descanso y un deterioro que se nota cada vez más. La familia siente que el tiempo apremia y que ya no hay margen para seguir esperando.
La única salida que aparece en el horizonte es una cirugía cerebral que podría mejorar su calidad de vida. Pero para llegar a ese punto hacen falta estudios previos que hoy están fuera del alcance de la familia. Entre ellos, una resonancia que no pueden hacer en el sistema público por problemas técnicos y que, en forma privada, cuesta $450.000. Aunque en estos días lograron juntar algo de dinero gracias a la solidaridad, todavía no alcanza.
"Necesitamos concretar todo, que lo internen, que le hagan los estudios y que lo operen", insistió la mujer, que además explicó que el tratamiento es seguido por un especialista de Mendoza. A la dificultad médica se suma una realidad social muy dura. La familia vive en una casa alquilada, con problemas estructurales, algo que complica todavía más el panorama pensando en el posoperatorio que Joaquín va a necesitar.
"Después de la cirugía va a requerir muchos cuidados, un lugar donde no haya riesgos de infecciones", advirtió su mamá, dejando claro que hoy ni siquiera cuentan con un espacio adecuado para una recuperación segura. Cansada y con el corazón en la mano, volvió a pedir empatía y colaboración. "Ya no puedo más", expresó, reflejando el desgaste de una lucha que lleva años. Mientras tanto, Joaquín sigue resistiendo, y su familia necesita ayuda urgente para llegar a tiempo.