Garbarino cierra sus últimas sucursales y liquida todo lo que le queda
La histórica cadena quedó en quiebra y ahora vende el stock que todavía conserva en tres locales de Capital Federal. Heladeras, televisores y pequeños electrodomésticos salen al remate, sin venta online ni reposición.
La historia de Garbarino entró en su tramo final. Tras la decisión del Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 7, a cargo de Fernando D’Alessandro, la cadena avanza con el cierre de sus últimas sucursales abiertas y con la liquidación total de la mercadería que todavía conserva. La firma, que durante años fue una de las grandes del rubro, quedó prácticamente apagada y ahora enfrenta el remate de sus activos.
Los locales que siguen en pie están en Uruguay 552, cerca de Tribunales, en Potosí 4138, en Almagro, y en avenida Cabildo 2025, en Belgrano. Allí se vende lo que queda en cada sucursal, sin catálogo online ni reposición de productos. Entre los artículos disponibles hay heladeras, lavarropas, cocinas, tostadoras, pavas eléctricas, freidoras, televisores y equipos de informática. Eso sí: cada local maneja un stock distinto y parte de la mercadería puede tener detalles de exhibición o embalajes incompletos.
La quiebra de Garbarino fue dictada en marzo y también alcanzó al depósito de Garín y a las plantas Tecnosur y Digital Fueguina, en Tierra del Fuego, que llevan años paralizadas. Según fuentes del proceso, los acreedores tienen plazo hasta el 24 de junio para presentar sus planteos, mientras la marca quedó como el activo más valioso por su potencial de venta. La sindicatura pidió un trámite especial para preservarla y, si aparece una oportunidad, transferirla.
La caída de la empresa golpea fuerte porque Garbarino fue durante décadas un gigante del retail argentino. Nacida en 1951, llegó a tener más de 240 sucursales, unos 4.500 empleados y una presencia enorme en todo el país, con una porción clave del mercado minorista. El concurso preventivo arrancó el 17 de noviembre de 2021, pero las negociaciones no prosperaron. Con apenas tres locales abiertos de los más de doscientos que tuvo en su mejor momento, la Justicia terminó por decretar la quiebra definitiva y ordenar la liquidación total para pagar a los acreedores.