El Gobierno abre el juego a nuevos proveedores del clima para la aviación
EANA podrá sumar prestadores meteorológicos distintos al SMN para asegurar el servicio en los vuelos. La decisión llega en plena pulseada sindical y con un fuerte recorte en marcha dentro del organismo climátológico.
Tras la tensión gremial en el organismo que aporta datos del tiempo para la aviación, el Gobierno nacional movió una ficha pesada y cambió el esquema del servicio meteorológico aeronáutico. Desde ahora, Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) podrá contratar de manera directa, o mediante terceros, a nuevos proveedores para cubrir el servicio MET. La apertura alcanza tanto a prestadores locales como del exterior, algo que hasta ahora no estaba habilitado. La idea oficial es evitar que un conflicto o una falla deje a los vuelos a ciegas.
Hasta este cambio, la tarea estaba concentrada en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), pero con la nueva normativa el Gobierno busca repartir la cancha y darle más oxígeno al sistema. La supervisión quedará en manos de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), que deberá controlar que todo cumpla con los estándares de seguridad operacional. El decreto 274/2026 sostiene que el servicio tiene que ser confiable y no puede cortarse ni un minuto, porque cualquier falla pega de inmediato en la actividad aérea. En criollo: si el clima no está bien informado, aparecen demoras, cancelaciones y desvíos que sienten pasajeros, empresas y la economía entera.
Desde Secretaría de Transporte aclararon que el SMN seguirá brindando el servicio a EANA de manera transitoria, por hasta 180 días hábiles desde que la medida entre en vigencia. En paralelo, el Gobierno empuja una reestructuración interna del organismo climático que incluye la desvinculación de cerca de 140 trabajadores, sobre todo en áreas administrativas y tareas manuales. Según la mirada oficial, el recorte apunta a modernizar procesos, automatizar tareas y bajar gastos, con un ahorro estimado en más de 3.500 millones de pesos anuales. Pero del otro lado la reacción fue durísima: ATE advirtió que la poda puede comprometer la seguridad aérea y su secretario general, Rodolfo Aguiar, fue claro al reclamar que, si el servicio es esencial, tiene que fortalecerse con inversión, tecnología y capacitación, no con despidos.