San Juan aprieta la lupa sobre la carne que entra y se mueve por la provincia
Agroindustria detalló cómo se revisan los cargamentos, qué pasa en las rutas y qué tecnología nueva se sumó para detectar el origen de los productos cárnicos.
En San Juan le están metiendo más presión a los controles sobre la carne que circula por la provincia, ya sea faenada o en pie. El secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno, explicó que el esquema se viene reforzando con inspecciones más estrictas y nuevas herramientas de verificación. La idea es simple: que no pase cualquier cosa por las rutas ni por los puntos de ingreso. Y en ese terreno, la provincia busca mostrarse firme.
Moreno precisó que la provincia cuenta con un servicio veterinario encargado de fiscalizar todo el circuito cárnico. Según dijo, el control no se limita a la carne ya procesada, sino también al animal en pie, a través de las barreras fitosanitarias, que desde el año pasado pasaron a tener ese carácter. Uno de los puntos más sensibles está en la ruta, donde cada camión que entra debe detenerse sí o sí para ser revisado. Allí abren los térmicos y chequean si la mercadería respeta las temperaturas correspondientes, ya sea congelada, enfriada o refrigerada.
En lugares más alejados, como Jáchal y Valle Fértil, donde no siempre hay una estructura fija a mano, se prepara un sistema móvil para no dejar huecos en la fiscalización. Moreno contó que están capacitando a los agentes de barrera y que se sumará un punto de control que irá directo al sitio donde se haga la primera descarga de la mercadería. Además, se revisa toda la documentación que exige SENASA, tanto para el traslado de carne como de animales vivos, pero también el estado real del transporte y de la carga. Si hay piezas caídas o mercadería en mal estado, se incauta de inmediato. "Lo más común es lo que se cae de la ganchera, y eso hay que sacarlo del circuito", remarcó.
El funcionario también señaló que ya se detectaron irregularidades en distintos productos, desde pescado hasta pollo y carne vacuna. Consultado por los rumores sobre la venta de carne de burro, fue tajante: "Hasta el momento nunca hemos tenido ningún tipo de situación de ese tipo". En paralelo, y a partir de lo ocurrido el año pasado con casos de faena clandestina de equinos, la provincia incorporó tecnología en los laboratorios locales por pedido del gobernador Marcelo Orrego. Esa herramienta permite distinguir si una muestra es carne equina o vacuna. Con ese respaldo, también trabajan en conjunto con la Policía de San Juan y la división rural, mientras avanzan con capacitaciones para reconocer cada tipo de carne y confirmar cualquier duda en laboratorio.