Deja terapia intensiva la joven baleada por motochorros en Rawson y avanza la investigación
Tras varios días críticos, la víctima fue trasladada a un área de menor complejidad en el Hospital Rawson. La Justicia espera su testimonio clave mientras suma pruebas contra los sospechosos.
Una buena noticia, dentro de una historia que todavía duele, llegó en las últimas horas desde el Hospital Rawson. Micaela Alfaro, de 20 años, la joven que había sido baleada durante un violento asalto, mostró una evolución favorable y ya no está en terapia intensiva.
Según fuentes oficiales, este martes fue derivada al sector de Cirugía General, un área destinada a pacientes con mayor estabilidad. Días atrás, la chica había pasado por una intervención quirúrgica por lesiones en el colon, provocadas por un disparo que recibió en medio de un intento de robo.
El ataque ocurrió el pasado 15 de abril, cuando la víctima caminaba junto a su pareja rumbo a una parada de colectivos, en inmediaciones del barrio Güemes, en Rawson. En ese momento, fueron sorprendidos por delincuentes que se movían en moto. Un episodio brutal que dejó a toda la zona en vilo.
La recuperación de Micaela no solo trae alivio en lo médico: también puede ser decisiva para la causa. El expediente está en manos del fiscal Leonardo Villalba, que investiga el hecho como un intento de homicidio durante un robo. Por ahora, el único testimonio incorporado es el de su pareja, así que la declaración de la joven aparece como una pieza clave para avanzar.
En paralelo, la pesquisa sumó movimientos. En recientes allanamientos, se secuestraron elementos que podrían estar ligados al ataque, entre ellos dos cascos y una campera, que coincidirían con la descripción de los agresores. Todo eso será sometido a peritajes.
Entre los nombres que quedaron bajo la lupa aparece un hombre de apellido Garramuño, que actualmente está detenido por otras causas vinculadas a amenazas y uso de armas. Su situación en este expediente todavía no está definida, pero los investigadores analizan armas que le fueron incautadas para determinar si alguna pudo haber sido usada en el ataque.
Mientras tanto, la mejoría de la joven abre una ventana de esperanza y, al mismo tiempo, puede ayudar a esclarecer un hecho que sacudió fuerte a la comunidad y que todavía busca respuestas.