No era un ascenso: sancionaron a un fiscal sanjuanino y lo mandaron a Flagrancia bajo control
La Justicia detectó fallas graves en su trabajo, frenó su continuidad en la UFI Delitos contra la Propiedad y dispuso un traslado disciplinario. Desde ahora, su tarea será seguida de cerca mes a mes.
Lo que hacia afuera se mostró como un simple cambio de funciones terminó revelando otra cosa bien distinta: una sanción. El fiscal Cristian Alberto Gerarduzzi fue pasado de la UFI Delitos contra la Propiedad a la UFI Flagrancia, pero no por una movida operativa, sino por una medida disciplinaria. La decisión salió después de que se detectaran irregularidades serias en su desempeño.
La resolución, firmada por el fiscal general Guillermo Baigorri, describe un panorama que no pasó desapercibido: causas abandonadas, expedientes frenados, demoras en medidas clave como allanamientos y detenciones, y hasta ausencias en audiencias. Pero lo que más ruido hizo fue otro dato: más de 650 legajos habrían sido enviados a archivo sin una justificación clara. Un número que, por sí solo, ya enciende todas las alarmas.
Además, no era la primera vez que le marcaban la cancha. En febrero ya había recibido una advertencia para corregir su conducta, pero nada cambió. Por eso, ahora le aplicaron un apercibimiento formal y lo apartaron de su cargo anterior. En Flagrancia, su trabajo quedará bajo seguimiento estricto, con controles mensuales para revisar cada paso. El mensaje que salió desde Fiscalía fue directo: no se trató de un refuerzo, sino de un castigo.