El oficialismo acelera cambios y pone sobre la mesa el Código Penal, las PASO y la ley Hojarasca
En Casa Rosada buscan ordenar la tropa y empujar un paquete de reformas que promete abrir debate caliente en el Congreso.
La cúpula política del Gobierno se juntó durante dos horas este viernes en Casa Rosada para acomodar la agenda y dejar en claro qué proyectos quieren empujar primero. La reunión, convocada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, apuntó a alinear posiciones entre los distintos sectores del oficialismo, porque no todos miran igual el ritmo ni la forma de presentar cada iniciativa. En los pasillos ya se comenta que hay diferencias internas, y no son menores.
Después del encuentro, el Gobierno anunció que enviará al Congreso la modificación de la Ley de Salud Mental y la Ley contra el Fraude de Pensiones por Invalidez. Desde el propio oficialismo admiten que este último texto toca la actual Ley de Emergencia en Discapacidad, sancionada por la oposición el año pasado y luego alcanzada por el veto presidencial. La propuesta extiende la emergencia hasta 2027, ordena pagos a prestadores, actualiza aranceles y reforma pensiones no contributivas, con la mira puesta en bajar el costo fiscal.
En la mesa estuvieron Karina Milei, Martín Menem, Santiago Caputo, Diego Santilli, Patricia Bullrich, Ignacio Devitt y Eduardo "Lule" Menem. No participó Luis Caputo, que sigue en Estados Unidos por las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial. El clima fue de definición, pero también de pulseada fina entre sectores que no siempre coinciden en la estrategia.
Uno de los puntos más calientes fue la reforma del Código Penal. Ahí chocan dos miradas: por un lado, Juan Bautista Mahiques quiere darle su sello a un proyecto enorme, de 912 artículos; por el otro, Martín Menem empuja una versión más corta, con nuevos delitos y penas más duras para después avanzar con el texto completo. Desde el entorno de Santiago Caputo sostienen que el debate debe ser integral, porque si no puede quedar una reforma desprolija y hasta generar un nuevo desfasaje legal. Al cierre, quedó claro que no hubo acuerdo sobre cómo presentarla.
La agenda siguió con la llamada ley Hojarasca, el proyecto impulsado por Federico Sturzenegger para derogar cerca de 70 leyes y decretos considerados viejos o sin uso. También se habló de acuerdos internacionales y del proyecto de Inviolabilidad de Propiedad Privada, que propone desalojos exprés, cambios en expropiaciones, más margen para el uso agrícola de terrenos incendiados y una descentralización del programa de regularización dominial en barrios populares. En paralelo, se revisó la Reforma Política, que incluye la eliminación de las PASO, cambios en la Boleta Única de Papel y nuevas reglas para partidos y financiamiento. Además, el Ejecutivo busca destrabar su proyecto alternativo de Financiamiento Universitario, mientras pelea en la Justicia para frenar la aplicación de la ley que obliga a cubrir $ 2,5 billones. En la Rosada saben que el escenario es áspero, pero igual apuestan a meter varios temas en el Congreso y marcar la cancha.