Un relevamiento en varias provincias indicó que 9.421 personas viven en la calle
El relevamiento oficial mostró que casi un tercio lleva más de dos años en la calle y que más de la mitad hace changas o trabaja en la informalidad.
El Ministerio de Capital Humano dio a conocer el Primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle, un informe que puso números duros sobre una realidad que golpea en silencio. Según el operativo, se detectaron 9.421 personas en esa condición en distintas zonas del país, en trabajo conjunto con 19 provincias. El estudio, eso sí, no incluyó a distritos como Provincia de Buenos Aires, Santiago del Estero, Formosa, Tierra del Fuego y La Rioja.
La pesquisa fue impulsada por la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia y se realizó tanto en espacios públicos como en refugios y paradores. En total, se hicieron 7.894 entrevistas, lo que permitió armar un perfil bastante claro de la población relevada. El dato más fuerte es que el 83% son varones y el 17% mujeres, mientras que el 92% tiene más de 18 años y un 6% es menor de edad.
El informe también deja ver que la calle no es, para muchos, una situación pasajera. Un 32% lleva más de dos años viviendo así, lo que marca la persistencia de un problema que no afloja. A su vez, el 90% cuenta con DNI, un dato que, según el relevamiento, podría facilitar el acceso a distintas políticas públicas. En paralelo, el 52% terminó la primaria pero no completó la secundaria, una postal que habla de trayectorias educativas truncas y de oportunidades que se fueron cerrando.
En lo laboral, el panorama también es áspero: el 53% realiza alguna actividad, en su mayoría informal. Además, el 56% recibe transferencias sociales, el 30% cobra ingresos previsionales y apenas el 8% tiene otras fuentes de ingreso. Desde la cartera que conduce Sandra Pettovello remarcaron que el operativo se encuadra en la Ley 27.654 y sostuvieron que "Contar con esta información es fundamental para planificar, derivar y evaluar políticas públicas de manera eficaz". También afirmaron que "Se llevó adelante un importante cambio de paradigma: se pasó de la reacción ante la urgencia al trabajo planificado; de la dispersión a la coordinación; de la intuición a la evidencia y del asistencialismo aislado a la estrategia integral".
El propio informe advierte que detrás de esos números hay historias atravesadas por exclusión prolongada, vínculos familiares rotos y, en muchos casos, problemas de salud o consumos problemáticos. En otras palabras, no se trata solo de una foto estadística: es una señal de alarma que expone una herida social profunda y difícil de esconder.