Dos adolescentes quedaron imputados por las amenazas que sacudieron escuelas cordobesas
La Justicia avanzó sobre mensajes intimidatorios que hicieron prender las alarmas en varios colegios. La investigación apunta a un posible desafío viral que se habría replicado entre chicos.
La Fiscalía Penal Juvenil de cuarto turno imputó a dos adolescentes por el delito de amenaza agravada por anonimato, en una causa que tiene en vilo a varias comunidades escolares de Córdoba. La investigación se abrió por mensajes que advertían sobre supuestos tiroteos en escuelas y que obligaron a activar protocolos de emergencia. Según el Ministerio Público Fiscal, el caso no quedó limitado a la capital, sino que también alcanzó a La Falda, Cosquín, Cruz del Eje y Jesús María.
La preocupación creció fuerte porque los avisos aparecieron en al menos nueve instituciones educativas, con frases que helaron la sangre como "mañana tiroteo, no vengan". Uno de los primeros episodios se detectó en el Ipem 142 Joaquín V. González, donde un cartel disparó la alarma y derivó en la intervención policial inmediata. Desde ese momento, la presencia de fuerzas de seguridad se reforzó en distintos puntos de la provincia, con un ojo puesto en cada movimiento.
El sacudón también llegó al Instituto Sarmiento, en barrio San Vicente, donde aparecieron pintadas en varios baños del establecimiento. Marcela Ayús, vicedirectora de la escuela, contó que los mensajes decían "cuidado, tiroteo" y hasta sumaban fechas concretas, como el 21 de abril. Las inscripciones, hechas con fibrón, se repitieron en distintos sectores del colegio y encendieron todavía más la preocupación entre docentes, familias y alumnos.
Aun con la gravedad del contenido, desde la institución aclararon que no se hallaron elementos concretos que marcaran un riesgo inminente, por lo que las clases siguieron con normalidad. En paralelo, las autoridades manejan la hipótesis de que detrás de esta seguidilla de amenazas podría haber un desafío viral que circula en redes, sobre todo en TikTok. El ministro de Educación provincial, Horacio Ferreyra, señaló que los textos presentan patrones muy parecidos, algo que refuerza la idea de una conducta copiada o coordinada entre adolescentes.
La causa avanzó con allanamientos, secuestro de celulares y otros elementos que ahora están bajo análisis. El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, aseguró que una pista firme permitió avanzar sobre uno de los sospechosos y advirtió que algunos de los involucrados podrían estar vinculados a comunidades virtuales como la llamada "True Crime Community". Desde el Gobierno provincial remarcan que no se trata de una simple broma: "No estamos frente a una travesura, sino ante un delito", insistió Quinteros, mientras la investigación sigue abierta y las escuelas permanecen en alerta.