Buscan frenar la soga de las deudas con un plan de segunda oportunidad
Diputadas de Unión por la Patria impulsan un mecanismo gratuito para reordenar deudas de consumo y darles aire a los hogares más apretados por la crisis.
Las diputadas nacionales Lucía Cámpora, Julieta Campo y Gabriela Estévez, junto con otros integrantes de Unión por la Patria, presentaron un nuevo proyecto de ley pensado para los hogares que ya no dan más con las deudas. La iniciativa se mete de lleno en un problema que, según los propios fundamentos, golpea a una enorme porción de las familias argentinas. La idea es abrir una salida administrativa, sin costo para el Estado, para ordenar los pagos y evitar que la rueda siga girando para peor.
El texto propone crear la Ley de Segunda Oportunidad para Hogares Endeudados, un mecanismo que podría pedir cualquier persona con deudas de consumo que superen el 30% de sus ingresos, o el 20% en casos de vulnerabilidad. También alcanza a bancos y a entidades no financieras, entre ellas las billeteras virtuales, que hoy vienen manejando tasas reales que superan el 5% mensual y muestran un nivel de deuda irregular del 18%. En ese punto, el proyecto apunta a meter orden en un escenario que viene creciendo sin freno.
La propuesta además crea un Programa Nacional de Alivio de Deuda Personal para obligar a bancos y empresas financieras y no financieras a renegociar las obligaciones de personas en mora mediante un trámite administrativo. Mientras dure el proceso, se suspenden los juicios de embargo y los cobros, se congelan intereses por mora y multas, y se prohíbe empeorar la calificación crediticia del deudor. Si no hay acuerdo entre las partes, el Estado podrá definir una reestructuración obligatoria según la capacidad real de pago del hogar.
Otro dato que mete presión es el diagnóstico general: las autoras aseguran que el 91% de los hogares argentinos está endeudado. En los fundamentos, remarcan además que según el INDEC uno de cada cuatro hogares pidió un préstamo en el primer semestre de 2025, y que en los sectores de menores ingresos la cifra sube a uno de cada tres. También plantean que cada vez más créditos se usan para cubrir gastos de todos los días, no para comprar bienes durables, lo que termina empujando a muchas familias a refinanciaciones sucesivas y a una espiral difícil de cortar.
El proyecto toma como antecedente el sistema de conciliación previa en las relaciones de consumo, el COPREC, creado en 2014 durante el gobierno de Cristina Kirchner y luego discontinuado por la gestión de Javier Milei. Además, suma referencias de programas de desendeudamiento aplicados en otros países, como Desenrola Brasil y distintas experiencias europeas. En paralelo, propone crear un Observatorio de Endeudamiento de los Hogares para reunir datos y diseñar políticas públicas con más precisión, en un contexto en el que la plata no alcanza y la preocupación crece en cada casa.