Caso Emir Barboza: Nicolía aseguró que la liberación dificulta la investigación
La resolución que dejó a cuatro acusados en libertad y a otros tres con domiciliaria generó bronca en la fiscalía. Nicolía advirtió que la medida puede complicar a los testigos y anticipó que va a impugnar.
La causa por la muerte de Emir Barboza, el nene de 8 años que perdió la vida en medio de una gresca en el barrio Valle Grande, en Rawson, sumó en las últimas horas un capítulo que sacudió todo. En una audiencia realizada el pasado viernes, la Justicia resolvió que cuatro implicados recuperen la libertad y que otros tres sigan ligados al expediente con prisión domiciliaria. La decisión cayó fuerte en el Ministerio Público, que venía pidiendo mantener la preventiva por seis meses más para terminar de reunir pruebas.
La jueza Mabel Moya rechazó ese planteo y el fiscal del caso, Dr. Nicolía, no escondió su malestar. Desde la fiscalía sostienen que la medida pone en una situación delicada la investigación, sobre todo porque todavía restan declarar varios testigos. "Entendemos que esta resolución pone en riesgo el proceso", advirtió el funcionario, que además confirmó que la resolución será impugnada en los próximos días. Según explicó, muchos de los vecinos que deben declarar podrían sentirse condicionados si los imputados están en la calle.
En cuanto a la prueba reunida, el fiscal señaló que todos los detenidos fueron aprehendidos poco después del hecho y que se encontraban en el lugar desde donde, presuntamente, salieron los disparos. También detalló que los tres acusados que quedaron con domiciliaria presentaban restos de pólvora en manos o prendas, un dato que los vincula de manera directa con el uso de armas de fuego. Si bien en otros casos las pericias no dieron positivo, Nicolía remarcó que hay testimonios que los ubican disparando durante el episodio. Incluso, algunos testigos advirtieron que los detenidos ya no tenían la misma ropa al momento de ser arrestados, algo que abre la sospecha de que habrían intentado borrar rastros.
La resolución judicial generó bronca en la familia de la víctima, que incluso se movilizó en el barrio. El fiscal contó que mantuvo un encuentro con los allegados de Emir para explicarles el estado de la causa y reiterar que la investigación sigue firme. Ahora, la fiscalía tiene tres días para presentar la impugnación. Después, la Oficina Judicial deberá definir cuándo se revisará la medida y qué tribunal tomará la decisión. Mientras tanto, el expediente sigue abierto y con varios puntos clave todavía por esclarecer en un caso que golpeó de lleno a toda la provincia.