Apud puso la mira en la energía y dijo que Argentina puede meterse entre los grandes exportadores
El exsecretario de Energía analizó la tensión en Medio Oriente, el impacto en los precios y la chance que tiene el país de aprovechar su potencial energético.
La escalada del conflicto en Medio Oriente tiene al mercado energético global con los nervios de punta y, para Emilio Apud, las consecuencias pueden ir mucho más allá de una suba pasajera en los precios. El exsecretario de Energía y Minería de la Nación advirtió que, si la situación no se encamina rápido, la infraestructura energética podría empezar a sufrir daños serios. En ese escenario, el golpe no sería solo coyuntural: también podría complicar la oferta mundial durante bastante tiempo.
Apud explicó que cuando se afecta una instalación crítica, la recuperación no es cosa de un rato. "Reparar o reponer esa falta de infraestructura puede llevar más de uno o dos años", sostuvo, al mencionar como ejemplo los ataques recientes a plantas clave de licuefacción de gas. En su lectura, si el conflicto se agrava, el abastecimiento global puede achicarse de forma sostenida y eso termina moviendo todo el tablero.
En el corto plazo, el barril sigue arriba de los 90 dólares y ese valor ya repercute en la Argentina. "El acuerdo es que todo lo que sea ahora arriba de 90 por 45 días no van a aumentar el precio del combustible", explicó, aunque dejó claro que después de ese plazo la película puede cambiar. "Después de los 45 días no sé qué es lo que van a hacer, pero no creo que puedan seguir bancando mucho tiempo esa diferencia", remarcó, dejando abierta la puerta a eventuales ajustes.
Sobre YPF y el rol del sector local, Apud insistió en que la empresa tiene que moverse con lógica empresarial y no al ritmo de las decisiones políticas. "YPF es una gran empresa, tiene que comportarse como una empresa y no como quiere el accionista principal", señaló, al subrayar que la confianza es clave para atraer inversiones. Para el exfuncionario, sin reglas claras no hay proyecto que aguante demasiado.
Más allá del panorama caliente afuera, Apud ve una oportunidad concreta para el país. "Argentina puede empezar a formar parte del grupo de exportadores de nivel mundial", afirmó al referirse al potencial de Vaca Muerta y al desarrollo del gas natural licuado. Según explicó, los grandes importadores ya entendieron que no alcanza con tener volumen y precio: también hace falta seguridad en el abastecimiento. En ese mapa, la Argentina podría ganar terreno por su relativa estabilidad geopolítica.
De todos modos, el especialista marcó que el mayor desafío está puertas adentro. "Tenemos que demostrar que, venga el gobierno que venga, vamos a seguir con esta política", advirtió, al remarcar que los proyectos energéticos necesitan previsibilidad de largo plazo. Y cerró con una definición que resume su mirada: el país tiene recursos, tiene conocimiento técnico y tiene demanda afuera; lo que falta es sostener reglas claras para no dejar pasar la chance.