Caputo anticipó un posible salto de precios en marzo, pero negó una estanflación
El ministro de Economía reconoció que la inflación podría acelerarse este mes, aunque aseguró que la actividad y el consumo siguen firmes. También salió al cruce de críticas y defendió el rumbo oficial.
El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que la inflación de marzo podría venir más alta que en los meses anteriores, pero descartó de plano que la Argentina esté entrando en un cuadro de estanflación. En una entrevista televisiva, sostuvo que los números de actividad y consumo muestran otra película. Según explicó, el posible repunte de los precios estaría atado a factores externos y a la tensión de conflictos internacionales. Para el funcionario, se trata de un sacudón puntual y no de una tendencia que se vaya a quedar.
Caputo insistió en que la economía sigue moviéndose y que el consumo privado se mantiene en niveles altos. "No hay estanflación, los datos muestran lo contrario", afirmó, en un mensaje directo para quienes hablan de recesión fuerte. También cuestionó a sectores de la oposición y del periodismo, a los que acusó de instalar un clima negativo que no coincide con las estadísticas. Desde su mirada, los números de producto y actividad respaldan la lectura oficial.
El titular del Palacio de Hacienda agregó que el comportamiento de los consumidores cambió en los últimos meses, en parte por la baja de la inflación frente a etapas anteriores. Dijo además que el crédito tuvo un papel clave para modificar la forma en que las familias administran su plata, dejando atrás la lógica de gastar enseguida. Como ejemplo de ese movimiento, mencionó el crecimiento en la venta de motocicletas, al que interpretó como una señal favorable. También defendió la caída en la recaudación tributaria, al señalar que una parte de esa baja responde a la reducción de impuestos impulsada por el Gobierno.
De cara a lo que viene, Caputo proyectó un escenario más tranquilo para el próximo año y sostuvo que no estará marcado por las tensiones típicas de los tiempos electorales. Confió en que la inflación seguirá aflojando, con más crédito disponible y un consumo que, según su lectura, se mantendría firme. En ese marco, volvió a marcar distancia entre lo que muestran los indicadores oficiales y algunas percepciones que circulan en el debate público.