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Alarma en la economía

Se enfría la rueda industrial y las importaciones pegaron un fuerte bajón en 2026

Un informe de Jorge Berciano marcó una caída del 11,9% en las importaciones del primer bimestre de 2026. El desplome en insumos, maquinaria y bienes de capital expone una industria trabajando muy por debajo de su ritmo normal.

Se enfría la rueda industrial y las importaciones pegaron un fuerte bajón en 2026

Un nuevo informe del analista Jorge Berciano encendió las luces de alerta sobre la marcha de la economía argentina. En el primer bimestre de 2026, las importaciones de mercaderías cayeron 11,9% frente al mismo período del año anterior, lo que implica una baja nominal de 1.381 millones de dólares. El dato pega de lleno en la actividad productiva y deja en evidencia un escenario que no afloja. Aunque hubo desregulación comercial y un atraso cambiario estimado en 20%, la recesión y el consumo en baja terminaron frenando todo.

El estudio señala que hasta noviembre de 2025 las compras externas venían con un comportamiento más parejo, sin tantos sobresaltos. Pero en diciembre apareció el quiebre y desde ahí la curva empezó a ir para abajo, con una caída que se profundizó en enero y febrero de este año. El golpe más duro se sintió en los rubros ligados a la producción, justo los que suelen mover la rueda fabril. En otras palabras, no se está comprando lo que hace falta para producir.

Los números son pesados: partes y accesorios para maquinaria bajaron USD 732 millones, los bienes intermedios retrocedieron USD 533 millones y los bienes de capital cayeron USD 325 millones. En conjunto, esos tres ítems sumaron una pérdida de 1.590 millones de dólares. El dato preocupa todavía más si se tiene en cuenta que, históricamente, las importaciones con fines industriales representan cerca del 80% del total que entra al país.

La foto de la industria tampoco ayuda. En enero de 2026, la utilización de la capacidad instalada promedió apenas 53,6%, una señal clarita de que muchas plantas están trabajando a media máquina. Y hay sectores que directamente muestran niveles de crisis: la industria automotriz operó al 24,0%, la textil al 23,7% y caucho y plástico al 36,1%. Con esos guarismos, la producción nacional queda muy golpeada y sin demasiado margen para recomponerse rápido.

Lo más llamativo del informe es la paradoja: según Berciano, hoy están dadas las condiciones para importar, con menos trabas, baja de aranceles y reglas más flexibles. A eso se suma un consenso sobre un atraso cambiario cercano al 20% a marzo de 2026. Sin embargo, se compra cada vez menos porque el consumo se achicó y el mercado interno sigue estancado. Ni siquiera el salto del 100% en los bienes ingresados por servicios postales, que llegaron a USD 181 millones, alcanza para compensar semejante desplome. El informe también relativiza el impacto del conflicto en Medio Oriente y apunta que el verdadero problema está en casa: si no cambia la recesión, las importaciones seguirán cayendo y la industria nacional seguirá frenada.

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