Un experto español sacudió a San Juan con una frase filosa sobre el oro
Tras recorrer Gualcamayo, Gustavo Martínez aseguró que la provincia tiene un potencial aurífero enorme y que el gran reto es convertir esa riqueza en bienestar real para la gente.
En medio de la tensión económica, la inflación que no afloja y la desconfianza que le gana terreno a las monedas de siempre, la visita del economista y consultor español Gustavo Martínez dejó tela para cortar en San Juan. El especialista, al que en varios medios internacionales señalan como el "gurú del oro", pasó por Minas Argentinas, firma del Grupo AISA, y volvió a insistir con una mirada bien optimista sobre el metal precioso. Su frase más fuerte fue directa y sin vueltas: "Estamos sobre la tierra para hacer dinero".
Martínez describió al territorio sanjuanino como una zona con un potencial minero enorme y no escondió su sorpresa. "Es una tierra con un potencial extraordinario. Me voy con los dientes largos", lanzó, al tiempo que marcó una contradicción que, según él, salta a la vista: la riqueza geológica existe, pero todavía no se refleja del todo en la vida cotidiana de la gente. "Los ciudadanos son, entre comillas, propietarios de una máquina del dinero. Lo que me extraña es no ver tanta riqueza", expresó.
En su análisis, el oro sigue firme como refugio frente a la incertidumbre global. Explicó que la tendencia de largo plazo es claramente alcista porque el metal protege del golpe que, a su entender, genera la inflación sobre el poder adquisitivo. También diferenció esa línea de fondo de la volatilidad de corto plazo, que atribuyó a tensiones geopolíticas, como el conflicto en Medio Oriente. Para Martínez, esos movimientos no cambian el panorama general: "Nada cambia. La volatilidad es, en todo caso, una oportunidad de compra. Hay que hacer caso al fundamental y no al ruido del mercado".
El economista recordó además que ya había anticipado una suba del oro por encima de los 5.000 dólares, algo que, según afirmó, terminó ocurriendo. Ahora fue por más y proyectó que podría llegar a los 10.000 dólares en esta década, empujado por déficits globales, emisión monetaria y una pérdida de confianza en las divisas tradicionales. Desde su mirada, el metal sigue siendo una carta fuerte para quienes buscan resguardarse en tiempos movidos.
En materia de rendimiento, Martínez remarcó que el oro tuvo una suba anualizada del 12% desde el año 2000, incluso por encima del S&P 500. Según explicó, ese número implica duplicar el patrimonio cada cinco o seis años, algo que reforzaría su recomendación de apostar al metal en lo que definió como el tercer ciclo alcista. Pero más allá de la inversión, el punto que dejó más ruido en la provincia fue su lectura sobre San Juan: para él, la provincia puede jugar en la liga grande si logra transformar su riqueza natural en desarrollo concreto. Y ahí, dijo, está el verdadero desafío.