Capacitarán en lengua de señas al personal de salud y del Estado para achicar barreras en San Juan
La propuesta arrancó en el hospital Marcial Quiroga y busca mejorar la comunicación con la comunidad sorda en San Juan.
Con la mira puesta en una atención más cercana y accesible, se puso en marcha una capacitación en lengua de señas destinada a trabajadores del sistema de salud pública y del Estado. La primera parada fue el hospital Marcial Quiroga, donde ya participa personal de distintas áreas.
Valeria Corti, vicepresidenta de la subcomisión de intérpretes de la asociación de sordos, explicó que esta etapa inicial está orientada a empleados del nosocomio y remarcó la necesidad de sumar herramientas básicas para comunicarse mejor. "La idea es visibilizar la lengua de señas para que el personal de salud pueda atender a la comunidad sorda sin las barreras que hoy existen", señaló en diálogo con radio Mil20.
Según detalló, la capacitación alcanza a trabajadores de sectores como admisión, guardia, pediatría, nutrición y kinesiología. La idea es que, cuando llegue una persona sorda, puedan entablar un vínculo comunicacional efectivo y sin tanta vuelta.
"Apuntamos a la accesibilidad y a la inclusión, que el personal tenga herramientas para poder ayudar en cualquier área", agregó Corti. Además, subrayó que, aunque la lengua de señas tiene reconocimiento legal a través de la Ley 27.710, todavía falta bastante para que eso se vea reflejado en la práctica cotidiana.
"No hay comunicación, no hay inclusión, y eso se ve en todos los ámbitos", afirmó. Y la cosa no quedará ahí: desde la organización adelantaron que buscan llevar estas capacitaciones a otros centros de salud, como el hospital Rawson, y seguir con nuevos niveles de formación.
En paralelo, advirtieron sobre la necesidad de sumar más intérpretes. Hoy la subcomisión está integrada por poco más de veinte profesionales, pero la demanda sigue creciendo. Valeria Corti remarcó que la comunidad sorda es amplia y que cada vez hay más interés por aprender lengua de señas, aunque todavía hace falta más gente formada para estar a la altura.
"Es un idioma y, como tal, necesita práctica constante", concluyó.